El cantautor español Melendi, conocido por su estilo romántico y cercano, celebró su 20 aniversario en la música con un espectacular concierto en Quito el 26 de noviembre de 2025. Este evento, parte de su gira «20 años», tuvo lugar en el Coliseo General Rumiñahui y se convirtió en una noche memorable para sus seguidores ecuatorianos.
### Un Regreso Triunfal a Quito
La última vez que Melendi se presentó en Ecuador fue en marzo de 2024, y su regreso fue recibido con gran entusiasmo. A las 20:26, el artista apareció en el escenario con un atuendo casual de jeans y camiseta negra, saludando a su público con un cálido «¡Buenas noches, Quito!». La respuesta del público fue inmediata, estallando en gritos y aplausos. El concierto comenzó con su emblemático tema «Los hijos del mal», seguido de «Tocado y hundido», que fue coreado por los asistentes.
Durante el espectáculo, Melendi no solo ofreció su música, sino que también compartió anécdotas y reflexiones sobre su carrera. Reconoció con humor que la altura de Quito le presentaba un desafío, especialmente como fumador, lo que provocó risas entre sus fans. «La próxima vez que venga, lo dejaré dos semanas antes», bromeó, mostrando su cercanía con el público.
### Un Viaje Musical a Través de 20 Años
El concierto de Melendi fue un recorrido por sus 20 años de carrera, donde interpretó un total de 22 canciones. Entre los temas más destacados se encontraban «Caminando por la vida», «Violinista en tu tejado» y su popular «Jardín con enanitos». Cada canción fue acompañada de historias que el artista compartió con su audiencia, creando un ambiente íntimo y especial.
Uno de los momentos más emotivos de la noche ocurrió cuando Melendi bajó del escenario para acercarse a sus fans en la primera fila. Cantó «Mírame» mientras interactuaba con ellos, dándoles la mano y abrazándolos. Este gesto de cercanía fue muy apreciado por el público, que se sintió parte del espectáculo.
El cantautor también habló sobre la creación de algunas de sus canciones, como «Como el agua y el aceite», que escribió en un periodo de oscuridad personal. «Me ayudó a reconocer que estaba lleno de miedos que no me dejaban vivir», confesó, conectando emocionalmente con sus seguidores.
La segunda parte del concierto mantuvo la energía alta, con éxitos como «Destino o casualidad», «Cheque al portamor» y «La promesa». A medida que el espectáculo avanzaba, el público se mostraba cada vez más entusiasta, pidiendo más canciones. A las 22:13, cuando Melendi se despidió, el clamor de «otra, otra, otra» resonó en el Coliseo, lo que llevó al artista a regresar al escenario para ofrecer una última interpretación de «Lágrimas desordenadas».
La conexión que Melendi logró establecer con su público durante este concierto fue un testimonio de su habilidad no solo como músico, sino también como un artista que valora y respeta a sus fans. Su capacidad para compartir momentos personales y reflexiones a través de su música ha sido clave en su éxito a lo largo de los años.
En resumen, el concierto de Melendi en Quito fue más que un simple espectáculo; fue una celebración de su trayectoria y un homenaje a la relación que ha cultivado con su público a lo largo de dos décadas. La noche estuvo llena de emociones, risas y, sobre todo, buena música, dejando a los asistentes con recuerdos imborrables de una velada mágica.
