En el corazón de Guayaquil, un devastador incendio ha dejado su huella en el emblemático edificio Multicomercio, un complejo que alberga oficinas, departamentos y bodegas. Este siniestro, que comenzó en la madrugada del 11 de febrero de 2026, ha desatado una serie de eventos que han llevado al colapso de dos de sus torres. La situación ha generado preocupación entre los residentes y comerciantes de la zona, así como un intenso despliegue de los cuerpos de bomberos para controlar las llamas y mitigar los daños.
La magnitud del incendio fue tal que, tras más de 24 horas de combate, los bomberos aún luchaban por extinguir los focos activos que persistían en el edificio. El jefe del Cuerpo de Bomberos de Guayaquil, Martín Cucalón, ha explicado que la mercadería almacenada en el edificio estaba dispuesta de manera antitécnica, lo que complicó enormemente las labores de extinción. La falta de pasillos y la disposición de los productos de «piso a techo» generaron una alta carga calórica, lo que contribuyó a la propagación del fuego y, finalmente, al colapso de las estructuras.
### Estructura y Almacenamiento: Factores Clave en el Colapso
El edificio Multicomercio, que tiene aproximadamente 40 años de antigüedad, presenta una estructura metálica que ha sido sometida a temperaturas extremas. Según Cucalón, las llamas alcanzaron temperaturas superiores a los 600 grados centígrados, lo que provocó que el metal perdiera resistencia y se deformara. Esto, combinado con la forma en que se almacenaba la mercadería, fue determinante en el colapso de las torres.
La naturaleza de los materiales almacenados en el edificio, que incluían productos altamente inflamables, generó un ambiente propicio para el incendio. Las bodegas, que ocupaban un área de 6.000 metros cuadrados, estaban repletas de mercancía que, al ser expuesta a las llamas, se convirtió en un combustible adicional que avivó el fuego. La falta de un manejo adecuado de los productos y la disposición inadecuada de los mismos fueron factores que, según el jefe de bomberos, se debieron a un manejo antitécnico.
La situación se complicó aún más cuando, tras una aparente disminución del fuego, las paredes de gypsum de las bodegas comenzaron a colapsar, exponiendo más materiales inflamables y reavivando las llamas. Este ciclo de colapso y reactivación del fuego ha hecho que las labores de extinción sean más arduas y prolongadas.
### Impacto en la Comunidad y Respuesta de Emergencia
El incendio no solo ha afectado al edificio Multicomercio, sino que también ha tenido un impacto significativo en la comunidad circundante. Cientos de familias han sido evacuadas de sus hogares y se han cerrado al menos seis calles cercanas al siniestro. La respuesta de los bomberos ha sido rápida y coordinada, con más de 300 efectivos trabajando en el lugar para controlar la situación. Sin embargo, la magnitud del incendio ha puesto a prueba los recursos disponibles y ha requerido la implementación de estrictos protocolos de seguridad debido al riesgo estructural existente.
Las autoridades han instado a la población a respetar el perímetro de seguridad establecido alrededor del edificio, ya que las torres restantes también presentan un riesgo de colapso. La situación sigue siendo crítica, y se estima que las labores de extinción podrían prolongarse entre uno y tres días más, dependiendo de la cantidad de materiales combustibles que aún se encuentren atrapados bajo las losas colapsadas.
El jefe de bomberos ha hecho un llamado a la ciudadanía para que mantenga la calma y tenga paciencia, ya que se trata de un incendio de gran magnitud que requiere un manejo cuidadoso y profesional. La comunidad de Guayaquil se enfrenta a un desafío significativo, no solo por la pérdida material, sino también por la necesidad de reconstruir y aprender de esta tragedia para evitar que incidentes similares ocurran en el futuro. La importancia de un manejo adecuado de los espacios comerciales y la seguridad en la disposición de mercancías se ha vuelto más evidente que nunca, y se espera que las autoridades tomen medidas para garantizar que se implementen estándares más estrictos en el futuro.
