La reciente comparecencia del juez anticorrupción Carlos Serrano en el juicio político contra Mario Godoy, presidente del Consejo de la Judicatura, ha generado un gran revuelo en el ámbito político y judicial del país. Este juicio, que se desarrolla en la Comisión de Fiscalización de la Asamblea Nacional, ha puesto de manifiesto las tensiones entre el poder judicial y las presiones externas que enfrentan los jueces en su labor. La situación se ha vuelto aún más compleja debido a las acusaciones de corrupción y amenazas que rodean a los involucrados.
La comparecencia de Serrano, programada para el 6 de febrero de 2026, fue anticipada con gran expectativa, ya que se esperaba que su testimonio pudiera ser crucial para el desarrollo del juicio. Serrano ha afirmado haber sido víctima de presiones por parte de Henry Gaibor, exdirector de la Judicatura y cercano a Godoy, quien supuestamente intentó influir en su decisión sobre un caso de lavado de activos relacionado con el narcotraficante serbio Jezdimir Srdan. La gravedad de estas acusaciones ha llevado a que el correísmo, que impulsa el juicio político, considere que la versión de Serrano podría ser “demoledora” para Godoy, especialmente si se confirman las grabaciones de audio que supuestamente respaldan sus afirmaciones.
### La Presión y el Miedo en el Sistema Judicial
Carlos Serrano, quien se presentó de manera virtual debido a las amenazas que ha recibido, relató su experiencia desde su llegada a la Unidad Anticorrupción hasta su situación actual, que lo ha llevado al exilio. Durante su testimonio, mencionó que tras la finalización de una audiencia clave en el caso Euro 2024, comenzaron a ocurrir eventos alarmantes, incluyendo la colocación de un coche bomba cerca de las oficinas de los jueces anticorrupción. Esta situación, sumada a la llamada de Gaibor pidiéndole que favoreciera a Srdan, creó un ambiente de miedo e incertidumbre.
Serrano también destacó que, a pesar de las amenazas y la creciente inseguridad, él y su colega, el juez Christian Fierro, decidieron condenar a todos los procesados, incluyendo a Srdan. Sin embargo, el 2 de diciembre de 2025, el Ministerio del Interior le retiró la seguridad personal, a pesar de que un informe reciente indicaba que su riesgo había aumentado. Esto lo dejó sintiéndose desprotegido y vulnerable, lo que afectó su vida diaria y su capacidad para ejercer su labor como juez.
La situación se tornó aún más crítica cuando, en diciembre de 2025, Serrano presentó su renuncia, la cual aún no ha sido aceptada por el pleno del Consejo de la Judicatura. En su testimonio, lamentó que en lugar de recibir apoyo y protección, Godoy optó por atacarlo y cuestionar su integridad durante una comparecencia anterior en la Asamblea. Serrano enfatizó que existen dos formas de vulnerar la independencia judicial: a través de la presión de bandas delictivas y mediante la influencia de funcionarios de alto rango como el presidente del Consejo de la Judicatura.
### Un Juicio Político en el Ojo del Huracán
El juicio político contra Mario Godoy no solo ha puesto en tela de juicio su gestión al frente del Consejo de la Judicatura, sino que también ha revelado las profundas divisiones y tensiones dentro del sistema judicial ecuatoriano. La comparecencia de Serrano fue precedida por un incidente en la Comisión de Fiscalización, donde se discutió la falta de tiempo para escuchar otros testimonios importantes. Este tipo de conflictos internos refleja la complejidad del proceso y la presión que enfrentan los legisladores en un ambiente tan polarizado.
El 6 de febrero de 2026, se anticipa que otros testigos, incluyendo al juez Christian Fierro y al exfuncionario Henry Gaibor, también comparezcan ante la Comisión. La expectativa es alta, ya que sus testimonios podrían arrojar más luz sobre las dinámicas de poder y las presiones que operan dentro del sistema judicial. La situación actual plantea interrogantes sobre la capacidad del sistema judicial para operar de manera independiente y justa, en un contexto donde las amenazas y la corrupción parecen estar a la orden del día.
El juicio político contra Godoy y las revelaciones de Serrano han capturado la atención del público y han generado un debate sobre la integridad del sistema judicial. A medida que se desarrollan los acontecimientos, la sociedad civil y los actores políticos estarán atentos a cómo se resolverán estas acusaciones y qué implicaciones tendrán para el futuro de la justicia en el país.
