Ecuador ha decidido dar un giro significativo en su política económica al retomar los Tratados Bilaterales de Inversión (TBI), un enfoque que había sido abandonado en 2017 durante la administración de Rafael Correa. Este cambio, impulsado por el actual presidente Daniel Noboa, busca atraer capitales extranjeros y fomentar el desarrollo económico del país. La Corte Constitucional ha aceptado a trámite el TBI firmado con los Emiratos Árabes Unidos, lo que marca un nuevo capítulo en la relación económica entre Ecuador y el mundo.
La decisión de reactivar los TBI se produce en un contexto donde el país busca diversificar sus fuentes de inversión y mejorar su imagen internacional. Durante su visita a Abu Dhabi el 6 de diciembre de 2025, el presidente Noboa se reunió con el Jeque Mohamed Bin Zayed Al Nahyan, presidente de los Emiratos Árabes Unidos, para discutir oportunidades de inversión y cooperación económica. Este encuentro es un indicativo de la intención del gobierno ecuatoriano de abrir nuevas puertas al capital extranjero, especialmente en sectores estratégicos como la energía y la infraestructura.
### Contexto Histórico de los Tratados de Inversión en Ecuador
Los Tratados Bilaterales de Inversión han sido un tema controvertido en la política ecuatoriana. En 2017, el entonces presidente Rafael Correa tomó la decisión de denunciar 17 TBI, argumentando que estos acuerdos permitían a los inversionistas extranjeros presentar arbitrajes internacionales en cortes ajenas al país, lo que consideraba una amenaza a la soberanía nacional. Correa sostenía que estos tratados podían resultar en juicios millonarios que afectarían la economía ecuatoriana, especialmente en el sector petrolero y eléctrico.
La Constitución ecuatoriana, en su artículo 422, establece que el país solo puede acudir a arbitrajes internacionales que se realicen en cortes de América Latina. Esta disposición fue un pilar en la decisión de Correa de abandonar los TBI, ya que consideraba que los acuerdos existentes contradecían este principio constitucional. Los tratados que fueron denunciados incluían acuerdos con países como Estados Unidos, Italia, España y Canadá, entre otros, lo que limitó las oportunidades de inversión extranjera en el país durante varios años.
Con la llegada de Noboa a la presidencia, se ha evidenciado un cambio en la estrategia económica. La reactivación de los TBI se presenta como una medida necesaria para atraer inversiones que contribuyan al crecimiento económico y al cumplimiento de los objetivos del Plan Nacional de Desarrollo 2025-2029. Noboa ha enfatizado que el tratado con los Emiratos Árabes Unidos es crucial para concretar el ingreso de capitales que permitan impulsar la economía ecuatoriana.
### Implicaciones de la Reanudación de los TBI
La reactivación de los Tratados Bilaterales de Inversión tiene varias implicaciones para Ecuador. En primer lugar, se espera que la llegada de capitales extranjeros genere un impacto positivo en la economía local, creando empleos y fomentando el desarrollo de infraestructuras. Los sectores que podrían beneficiarse más incluyen la energía renovable, la minería y la agricultura, donde la inversión extranjera puede ser clave para modernizar y expandir la producción.
Además, la reanudación de los TBI puede mejorar la percepción internacional de Ecuador como un destino atractivo para la inversión. Al establecer un marco legal claro y seguro para los inversionistas, el país puede atraer a empresas que buscan diversificar sus operaciones en América Latina. Esto es especialmente relevante en un contexto global donde la competencia por atraer inversiones es cada vez más intensa.
Sin embargo, este cambio también conlleva desafíos. La oposición política y social en Ecuador ha expresado preocupaciones sobre la posible pérdida de soberanía y el riesgo de que los intereses de las empresas extranjeras prevalezcan sobre los derechos de los ciudadanos ecuatorianos. La historia reciente de arbitrajes internacionales en los que Ecuador ha estado involucrado, como el caso de Chevron, ha dejado una huella en la memoria colectiva del país, lo que podría generar resistencia a la reactivación de estos tratados.
El gobierno de Noboa deberá navegar cuidadosamente entre la necesidad de atraer inversiones y la protección de los intereses nacionales. La Corte Constitucional jugará un papel crucial en este proceso, ya que deberá evaluar si los nuevos tratados cumplen con los requisitos constitucionales y si es necesario someterlos a la aprobación de la Asamblea Nacional.
En resumen, la decisión de Ecuador de retomar los Tratados Bilaterales de Inversión representa un cambio significativo en su política económica. Con la intención de atraer capitales y fomentar el desarrollo, el país busca posicionarse nuevamente en el mapa de inversiones internacionales. Sin embargo, este camino no estará exento de desafíos y requerirá un equilibrio entre la apertura económica y la defensa de la soberanía nacional.
