En una noche llena de glamour y emoción, Abby Riqueros fue coronada como la Reina de Guayaquil 2025 en una espectacular gala celebrada en la Concha Acústica del Parque Samanes, el 15 de noviembre. La joven, que se destacó por su elegancia y su fuerte compromiso social, se impuso entre 16 talentosas candidatas, asumiendo así la responsabilidad de representar a la ciudad en eventos de gran relevancia y liderar iniciativas que beneficien a la comunidad.
La coronación de Abby marca el inicio de su reinado, que se verá reflejado en su primera gran campaña: «Mágica Navidad». Esta iniciativa tiene como objetivo recolectar juguetes para niños en situación de vulnerabilidad, y se llevará a cabo en el Parque Samanes el 20 de diciembre. Este evento es especialmente significativo, ya que su primera aparición pública se realizará en este contexto, en lugar de las festividades habituales que suelen tener lugar en julio y octubre. La decisión de cambiar la fecha se debió a la suspensión previa del certamen, que se llevó a cabo por razones administrativas relacionadas con la contratación, lo que resultó en la extensión del reinado de la Reina saliente, Jenniffer Tutivén.
La gala, conducida por Eduardo Andrade y Geraldine Meitzner, Reina de Guayaquil 2016, fue un despliegue de talento y creatividad. La música estuvo a cargo de Samantha Quenedit, Miss Grand Ecuador 2025, y el cantante Johan Vera, quienes animaron la velada con sus presentaciones. Los trajes del opening fueron diseñados por Deyalis Picado, mientras que los vestidos de cóctel fueron elaborados por Nino Touma y las alumnas de Fashion Academy. Los accesorios, que complementaron los impresionantes atuendos, fueron proporcionados por Milton Rendón.
El jurado que tuvo la responsabilidad de elegir a la nueva reina estuvo compuesto por diversas personalidades del mundo de la belleza, así como funcionarios municipales y autoridades locales. Entre ellos se encontraban la concejal Soledad Diab, el Secretario Municipal David Norero, la empresaria Carolina Aguirre, Doménica Franco de SALERM Latinoamérica e Ivana Irizarry, Universal Woman Puerto Rico 2025. Esta diversidad en el jurado refleja la importancia del evento y el compromiso de la ciudad con la promoción de la belleza y el talento local.
Las candidatas, que fueron presentadas oficialmente el 29 de octubre en el Salón de la Ciudad del Municipio de Guayaquil, participaron en una serie de actividades que incluyeron visitas a empresas municipales como Circular y EMAPAG, así como al centro Polifuncional ZUMAR. Además, colaboraron con organizaciones no gubernamentales y fundaciones, como la Cruz Roja y el Hogar San José, donde entregaron donaciones de alimentos y productos de higiene personal. Estas acciones no solo resaltan el compromiso social de las participantes, sino que también subrayan la importancia de la responsabilidad social en el rol de una reina.
Antes de la gala, las candidatas tuvieron la oportunidad de reunirse con el alcalde de Guayaquil, Aquiles Álvarez, para presentar sus proyectos sociales y compartir su visión de servicio para la ciudad. Durante esta reunión, Álvarez enfatizó la importancia de liderar con responsabilidad, empatía y coherencia, destacando que la nueva Reina de Guayaquil debe representar a la ciudad con un compromiso firme y una visión de futuro.
El evento no estuvo exento de controversias, ya que Jenniffer Tutivén, la reina saliente, denunció no haber sido invitada a la gala final. Este tipo de situaciones pone de manifiesto las tensiones que pueden surgir en el ámbito de los certámenes de belleza, donde la competencia y la política pueden entrelazarse de maneras inesperadas.
La coronación de Abby Riqueros no solo representa un nuevo capítulo en su vida, sino también una oportunidad para que Guayaquil se beneficie de su liderazgo y compromiso social. Con su campaña «Mágica Navidad», Abby se propone hacer una diferencia significativa en la vida de muchos niños, demostrando que la belleza exterior puede ir acompañada de un corazón generoso y un deseo genuino de ayudar a los demás. La comunidad espera con ansias ver cómo se desarrollará su reinado y qué otras iniciativas llevará a cabo en el futuro, consolidando su papel como embajadora de la ciudad y defensora de causas sociales.
