El pasado 29 de noviembre de 2025, la Universidad Católica se enfrentó a Orense en un partido que prometía ser emocionante, pero que terminó en un empate sin goles. A pesar de que el equipo local mostró un dominio claro durante el encuentro, la falta de efectividad en el área rival les costó dos puntos valiosos en su lucha por un lugar en la fase de grupos de la Copa Libertadores 2026.
### Dominio Sin Resultado
Desde el inicio del partido, la Universidad Católica se mostró como el equipo más ofensivo. Con un planteamiento alternativo por parte del entrenador Diego Martínez, el ‘trencito azul’ buscó mantener la posesión del balón y crear oportunidades de gol. Sin embargo, a pesar de tener el control del juego, la efectividad fue un problema recurrente.
Durante los primeros 45 minutos, el equipo celeste tuvo varias ocasiones claras, pero ninguna logró concretarse. La más destacada fue un remate de Luis Moreno que se fue por encima del arco, dejando a los aficionados con la sensación de que el gol estaba al alcance. Orense, por su parte, se limitó a defenderse y apenas logró acercarse al arco de Rafael Romo, quien tuvo un partido tranquilo en comparación con su contraparte, el arquero Rolando Silva, quien tuvo que intervenir en varias ocasiones para evitar que el marcador se abriera.
El primer tiempo concluyó con un 0-0 que reflejaba la falta de puntería de la Universidad Católica, a pesar de su dominio en el juego. El equipo se retiró al vestuario con la necesidad de ajustar su estrategia para la segunda mitad, donde se esperaba que el entrenador realizara cambios para intentar romper el empate.
### Estrategias y Cambios
En la segunda mitad, Diego Martínez realizó cambios estratégicos, ingresando a varios de sus titulares en un intento por cambiar la dinámica del partido. Sin embargo, a pesar de los esfuerzos, el equipo no logró encontrar el camino hacia el gol. Orense, que se había replegado en su campo, continuó defendiendo con firmeza, frustrando los intentos de la Universidad Católica.
Uno de los momentos más críticos del partido ocurrió cuando Grégori Anangonó fue expulsado tras una falta que llevó al árbitro a mostrarle la tarjeta roja directa. Esto dejó a la Universidad Católica con diez hombres en el campo, complicando aún más su búsqueda por el gol. A pesar de la desventaja numérica, el equipo continuó presionando y generando oportunidades, pero la falta de definición se hizo evidente.
El partido se acercaba a su final y la Universidad Católica seguía sin poder concretar. En los minutos finales, el VAR fue llamado a revisar una jugada que podría haber cambiado el rumbo del encuentro, pero el árbitro decidió mantener su decisión original, dejando a los jugadores y aficionados con la frustración de un empate que no reflejaba el esfuerzo del equipo.
Con este resultado, la Universidad Católica se quedó con 57 puntos en la tabla, ocupando el cuarto lugar y alejándose de la posibilidad de clasificar a la Copa Libertadores. La situación se complica aún más, ya que el equipo ahora debe enfocar sus esfuerzos en la Copa Ecuador, donde se encuentra a un paso de avanzar a la final tras una victoria contundente en el partido de ida contra Cuenca Juniors.
El próximo encuentro de la Universidad Católica será crucial, ya que deberán demostrar su capacidad para superar la presión y encontrar el camino hacia el éxito en la Copa Ecuador. La revancha contra Cuenca Juniors se jugará el 2 de diciembre, y los aficionados esperan que el equipo pueda recuperar la confianza y la efectividad que les ha faltado en los últimos partidos.
En resumen, el empate contra Orense fue un claro reflejo de las dificultades que enfrenta la Universidad Católica en esta etapa del torneo. A pesar de su dominio en el juego, la falta de efectividad y la incapacidad para convertir las oportunidades en goles han dejado al equipo en una posición complicada. Los próximos partidos serán determinantes para definir el futuro del ‘trencito azul’ en la temporada 2025.
