La prefecta de Guayas, Marcela Aguiñaga, se encuentra en el centro de una controversia política tras la decisión del ministro de Infraestructura y Transporte, Roberto Luque, de terminar unilateralmente el convenio para la construcción de los tramos cuatro y cinco del Quinto Puente. En una reciente entrevista, Aguiñaga no solo cuestionó la medida, sino que también insinuó que Luque está utilizando su posición para lanzar su propia campaña electoral hacia la Prefectura de Guayas.
La prefecta, quien asumió el cargo con la intención de implementar cambios significativos en la provincia, argumenta que la decisión del ministro no responde a razones técnicas, sino a intereses políticos. «Me parece que el ministro Luque lanzó su campaña a la Prefectura de Guayas y quiere ganar por la fuerza del poder y no por los votos», afirmó Aguiñaga, quien ha estado trabajando en la mejora de la infraestructura vial y en la atención a los agricultores de la región.
### La Defensa de la Prefecta
Aguiñaga ha defendido su gestión y los avances en la construcción del Quinto Puente, un proyecto que considera crucial para el desarrollo económico de Guayas. Según ella, el Gobierno central había comprometido un desembolso de 120 millones de dólares para el proyecto, pero la falta de pagos ha obstaculizado el progreso. «El primer desembolso en 2024 fue de 35 millones de dólares, pero para 2025 recibimos cero dólares, incumpliendo el cronograma», explicó.
La prefecta también mencionó que, a pesar de las dificultades, se ha logrado un avance del 30% en la ejecución de las obras. Sin embargo, la decisión del ministro de dar por terminado el convenio ha generado incertidumbre sobre el futuro del proyecto. «Es una pena porque pierde Guayas y pierde el Ecuador», lamentó Aguiñaga, quien se muestra decidida a seguir luchando por los intereses de la provincia.
En su defensa, Aguiñaga argumenta que su compromiso es con el desarrollo de Guayas y no con la confrontación política. «Cuando llegué a ser prefecta, lo hice para trabajar, no a pelear con nadie», afirmó, enfatizando que su enfoque ha estado en la planificación y la automatización de la Prefectura para mejorar la gestión pública.
### Críticas al Centralismo y la Autonomía
La prefecta también ha expresado su preocupación por el creciente centralismo en el país, que, según ella, está afectando la autonomía de las provincias. «Las autonomías están bajo ataque, sin duda alguna», declaró, sugiriendo que la reciente decisión del Gobierno de liquidar el convenio del Quinto Puente es un ejemplo de este fenómeno. Aguiñaga sostiene que este tipo de acciones no solo perjudican a su administración, sino que también afectan a la infraestructura y al desarrollo de la región en su conjunto.
Además, la prefecta ha señalado que el Gobierno está cuestionando las concesiones viales y ha liquidado unilateralmente el convenio del Quinto Puente, lo que podría tener repercusiones negativas en la economía local. «Hoy nos quitan el Quinto Puente, mañana irán por las concesiones y la delegación de administración que la Prefectura tiene por 25 años», advirtió Aguiñaga, quien se muestra preocupada por el futuro de la infraestructura vial en Guayas.
A pesar de las tensiones, Aguiñaga ha manifestado su intención de continuar trabajando en proyectos que beneficien a la provincia. «Estamos en un tiempo crítico, pero mi energía está destinada a enfrentar la emergencia y ahora a este ataque», concluyó. La prefecta ha dejado claro que su compromiso es con los ciudadanos de Guayas y que seguirá luchando por sus derechos y por el desarrollo de la región, independientemente de las adversidades políticas que enfrente.
En medio de este clima de tensión, Aguiñaga también ha sido objeto de especulaciones sobre su futuro político. Aunque ha mencionado que su trabajo merece continuidad, no ha tomado decisiones definitivas sobre su reelección ni sobre su alineación con algún partido político específico. «Hemos conversado con varias organizaciones, uno de ellos Centro Democrático, pero no he tomado ninguna decisión», aclaró.
La situación en Guayas es un reflejo de las complejidades políticas que enfrenta el país, donde las decisiones gubernamentales pueden tener un impacto significativo en la vida de los ciudadanos. La prefecta Aguiñaga continúa defendiendo su gestión y su compromiso con el desarrollo de la provincia, mientras el futuro del Quinto Puente y otros proyectos importantes penden de un hilo.