La situación política en Ecuador se ha vuelto cada vez más tensa, especialmente en el ámbito judicial. Mario Godoy, presidente del Consejo de la Judicatura, se presentó ante la Asamblea Nacional el 5 de enero de 2026, en medio de un clima de acusaciones y controversias. Su comparecencia se centró en las denuncias de supuestas presiones ejercidas por un funcionario de su entidad para favorecer a un narcotraficante serbio, lo que ha desatado un debate acalorado entre las diferentes bancadas políticas.
**Las Acusaciones de Corrupción**
Durante su intervención, Godoy se defendió de las acusaciones que lo vinculan con actos de corrupción y presiones sobre el juez anticorrupción Carlos Serrano. Este último había denunciado que un funcionario del Consejo de la Judicatura, cercano a Godoy, intentó influir en sus decisiones judiciales. Godoy, en respuesta, negó cualquier implicación y afirmó que había sido él quien alertó a la Fiscalía sobre estas irregularidades. Además, solicitó la renuncia del funcionario implicado, aunque evitó mencionar su nombre durante la sesión.
El presidente del CJ también cuestionó la falta de acción por parte de Serrano al no haber presentado una denuncia formal en el momento de los hechos. Godoy argumentó que las acusaciones en su contra son parte de una estrategia política para desestabilizar su gestión y que su administración ha tomado medidas disciplinarias contra varios funcionarios judiciales por irregularidades.
La tensión entre las bancadas de Acción Democrática Nacional (ADN) y Revolución Ciudadana (RC) se hizo evidente durante la sesión. Mientras que ADN exigía respuestas claras y contundentes de Godoy, el correísmo lo acusaba de intentar desviar la atención de los problemas reales en el sistema judicial. La jefa de bancada de ADN, Valentina Centeno, advirtió que si Godoy no respondía adecuadamente, estarían dispuestos a apoyar un juicio político en su contra.
**La Seguridad de Godoy y las Implicaciones Políticas**
Uno de los puntos más controvertidos de la comparecencia fue la seguridad de Mario Godoy. Este responsabilizó al alcalde de Guayaquil, Aquiles Alvares, por su seguridad personal y la de su familia, sugiriendo que las acusaciones en su contra podrían tener motivaciones políticas. Godoy afirmó que las acusaciones eran parte de un ataque sistemático en su contra, diseñado para desacreditarlo y poner en riesgo su integridad y la de su familia.
Además, Godoy se refirió a la situación del juez Serrano, quien había solicitado su renuncia. Afirmó que la renuncia de un juez no se procesa de inmediato, ya que es necesario garantizar que los casos bajo su jurisdicción no queden desprotegidos. Godoy también destacó que la Judicatura ha seguido todos los procedimientos administrativos pertinentes en este caso, y que cualquier insinuación de represalias es infundada.
La comparecencia de Godoy se produce en un contexto donde la credibilidad de las instituciones judiciales está en juego. La lucha contra la corrupción en Ecuador ha sido un tema recurrente, y las acusaciones que enfrenta Godoy no solo afectan su reputación, sino que también ponen en tela de juicio la independencia del sistema judicial. La situación se complica aún más por la polarización política existente en el país, donde cada partido busca capitalizar las debilidades del otro.
En resumen, la comparecencia de Mario Godoy ante la Asamblea Nacional es un reflejo de las tensiones políticas y judiciales que enfrenta Ecuador. Las acusaciones de corrupción, la seguridad personal del presidente del CJ y la respuesta de las diferentes bancadas son solo algunos de los elementos que configuran un escenario complejo y lleno de incertidumbres. A medida que avanza el debate, la atención se centra en cómo se desarrollarán los acontecimientos y qué implicaciones tendrán para el futuro del sistema judicial en el país.
