La reciente sesión del Concejo Municipal de Guayaquil ha marcado un hito en la política local, con la asunción de Tatiana Coronel como alcaldesa subrogante. Este cambio se produce en un contexto de tensiones políticas y acusaciones de persecución, tras la detención del alcalde Aquiles Alvarez en el marco del caso Goleada. La sesión, que tuvo lugar el 11 de febrero de 2026, estuvo cargada de emociones y discursos vehementes, reflejando la polarización que atraviesa el escenario político ecuatoriano.
La sesión comenzó con un gesto simbólico por parte de varios concejales, quienes levantaron carteles que decían “Justicia independiente”. Este acto fue un claro indicativo del apoyo hacia Alvarez, quien enfrenta serias acusaciones por parte de la Fiscalía. La solicitud de licencia sin sueldo presentada por el alcalde fue aprobada por unanimidad, lo que permitió que la vicealcaldesa Coronel asumiera el cargo temporalmente. Este mecanismo de subrogación está contemplado en el artículo 62 del Código Orgánico de Organización Territorial, Autonomía y Descentralización (Cootad).
### La Defensa de Aquiles Alvarez
Durante la sesión, varios concejales expresaron su respaldo a Alvarez, argumentando que su detención es parte de una estrategia de persecución política. La concejala Emily Vera fue una de las más vocales, afirmando que “el mundo entero tiene que saber que en Ecuador se persigue y se detiene a los adversarios y a quienes hacen oposición política con ideas”. Esta declaración resuena con el sentimiento de muchos en el Concejo, quienes consideran que el ataque a la figura del alcalde es un ataque a la democracia misma.
El concejal Alfredo Bautista también defendió la necesidad de proteger al primer personero de la ciudad, argumentando que cualquier ataque a su figura debe ser respondido con firmeza. En este sentido, Bautista enfatizó que el Concejo debe respaldar la licencia de Alvarez “el tiempo que el alcalde lo requiera”. Esta postura fue respaldada por otros concejales, quienes coincidieron en que la situación actual no solo afecta a Alvarez, sino que tiene repercusiones en la estabilidad política de Guayaquil.
Sin embargo, no todos los concejales compartieron esta visión. La concejala Cynthia García, aunque votó a favor de la licencia, hizo un llamado a la imparcialidad de la justicia, sugiriendo que los problemas personales del alcalde no deberían afectar el funcionamiento del municipio. Esta declaración provocó un intercambio acalorado con la concejala Soledad Diab, quien defendió la postura de que la detención de Alvarez es un acto de “terrorismo psicológico”. Este cruce de palabras evidenció la división en el Concejo y la complejidad de la situación política.
### La Reacción del Concejo Municipal
El ambiente en la sesión fue tenso, con momentos de alta carga emocional. La defensa de Alvarez se vio acompañada de críticas hacia el Gobierno central, al que varios concejales acusaron de falta de resultados en la gestión de la seguridad y el bienestar de la ciudadanía. En este contexto, el concejal Fabián Espín fue contundente al afirmar que lo ocurrido es parte de un “desmantelamiento absoluto del Estado de derecho en la República”.
La situación se tornó aún más compleja cuando se propuso realizar una marcha cívica en apoyo a Alvarez. La concejala Vera sugirió que esta manifestación se llevara a cabo el 12 de febrero, lo que fue aprobado por el Concejo. Este tipo de acciones refleja la creciente movilización de los sectores que apoyan al alcalde y que consideran que su detención es injusta.
A pesar de los desacuerdos y las tensiones, la sesión culminó con la aprobación unánime de la licencia, lo que permitió que Tatiana Coronel asumiera oficialmente la Alcaldía de Guayaquil. Este cambio en la dirección del municipio se produce en un momento crítico, donde la figura de Alvarez sigue siendo objeto de debate y controversia.
El futuro político de Guayaquil se presenta incierto, con una nueva alcaldesa que deberá navegar en un entorno cargado de desafíos. La situación de Aquiles Alvarez, quien enfrenta un proceso judicial en Quito, seguirá siendo un tema candente en la agenda política local. La dinámica entre los concejales, el Gobierno central y la ciudadanía será crucial para determinar el rumbo de la ciudad en los próximos meses.
