La audiencia telemática del exvicepresidente Jorge Glas se reanudó el 27 de diciembre de 2025 a las 14:30, con el objetivo de que el Ministerio de Salud complete la información necesaria para el caso. Esta audiencia se lleva a cabo en la Unidad Judicial de La Libertad y se centra en el habeas corpus correctivo solicitado por Glas, quien ha estado en prisión desde noviembre de 2023. La sesión anterior había sido suspendida debido a la falta de presencia de representantes del Ministerio de Salud, el Servicio Nacional de Atención Integral (SNAI) y el Ministerio del Interior, lo que generó una serie de objeciones por parte de la defensa del exvicepresidente.
El juez Jean Daniel Valverde había ordenado la suspensión de la audiencia justo cuando la defensa de Glas se preparaba para presentar un informe médico elaborado por el doctor Alejandro Barreto. Este informe es crucial, ya que detalla la condición de salud de Glas, quien sufre de 18 enfermedades y se encuentra bajo un régimen de polifarmacia que incluye la administración de 21 medicamentos diarios. La defensa argumenta que las condiciones en la Cárcel del Encuentro, donde Glas está recluido, son inadecuadas, destacando la falta de agua potable y un entorno hostil.
Durante la audiencia, el abogado Fausto Lara, en representación del Ministerio de Salud, presentó dos informes que contenían las historias clínicas de Glas. Sin embargo, estos documentos son confidenciales y solo se compartieron con las partes procesales, excluyendo al público presente en la audiencia. El juez Valverde enfatizó que las instituciones públicas no pueden alegar falta de coordinación, ya que deben estar preparadas para atender estos procesos judiciales de manera eficiente.
En un giro significativo, Glas se conectó a la audiencia telemáticamente y expresó su preocupación por estar incomunicado, lo que le impide tener contacto con sus abogados. Solicito al juez que considere su testimonio como parte del proceso, argumentando que su intervención podría proporcionar información valiosa sobre su situación actual. Su abogado, Andrés Villegas, respaldó esta solicitud, señalando que en la primera presentación solo pudo hablar durante dos minutos.
El abogado del Ministerio de Salud, Fausto Lara, solicitó un nuevo diferimiento de la audiencia, argumentando que la institución no fue notificada a tiempo para preparar su participación. Esta petición fue apoyada por los abogados del SNAI y del Ministerio del Interior, quienes no se opusieron a la solicitud de Lara. Sin embargo, la defensa de Glas se opuso firmemente a cualquier nuevo retraso, pidiendo que la audiencia se llevara a cabo sin más dilaciones.
La situación de Jorge Glas ha sido objeto de atención mediática y pública, no solo por su papel como exvicepresidente, sino también por las condiciones de su encarcelamiento. La defensa ha argumentado que su estado de salud es crítico y que las condiciones en la cárcel son inhumanas, lo que ha llevado a la solicitud de su hospitalización. La audiencia de habeas corpus es un paso crucial en este proceso, ya que podría determinar el futuro inmediato de Glas y su acceso a atención médica adecuada.
A medida que la audiencia avanza, el juez Valverde ha instado a todas las partes a presentar la información necesaria de manera oportuna y a cumplir con los protocolos establecidos. La Corte Constitucional ha dictado que las autoridades penitenciarias y de salud deben informar automáticamente sobre las condiciones de salud de los reclusos, lo que añade un nivel adicional de responsabilidad a las instituciones involucradas en este caso.
La reanudación de la audiencia de habeas corpus de Jorge Glas es un evento significativo en el ámbito político y judicial del país. La atención se centra no solo en la figura del exvicepresidente, sino también en las implicaciones más amplias que este caso tiene para el sistema de justicia y los derechos humanos en Ecuador. A medida que se desarrollan los acontecimientos, la comunidad espera que se tomen decisiones justas y que se garantice el derecho a la salud y a un trato digno para todos los reclusos, independientemente de su estatus político.
