En Guayaquil, un grupo significativo de transportistas se reunió el 30 de enero de 2026 frente a la Agencia de Tránsito y Movilidad (ATM) para expresar su descontento con la creciente informalidad en el sector del transporte. Esta manifestación, que reunió a representantes de taxis, transporte urbano y escolar, busca llamar la atención de las autoridades sobre la necesidad de implementar controles más estrictos contra el transporte informal, que según los gremios, opera sin las debidas licencias y regulaciones.
La protesta comenzó en las primeras horas de la mañana, cuando más de un centenar de transportistas se congregaron en el sector de Los Ceibos. Los manifestantes portaban pancartas y coreaban consignas que exigían acciones efectivas para regularizar el transporte en la ciudad. Los gremios denunciaron que más de 20,000 unidades de transporte informal están operando al margen de la ley, lo que ha generado una competencia desleal que afecta gravemente a los transportistas formales.
### La Situación del Transporte Formal
Los transportistas formales han señalado que la situación se ha vuelto insostenible. La competencia desleal del transporte informal ha llevado a una reducción del parque automotor legal, lo que ha obligado a muchos conductores a abandonar su actividad o incluso a perder sus vehículos. Durante la manifestación, los transportistas expresaron su frustración por la falta de respuesta de las autoridades, quienes, según ellos, no han mostrado interés en abordar sus preocupaciones.
Uno de los puntos más críticos que los transportistas han destacado es la forma en que se llevan a cabo los operativos de control. Aseguran que estos operativos se concentran principalmente en las unidades legales, mientras que el transporte informal continúa operando sin sanciones visibles. Esta situación ha generado un ambiente de incertidumbre y desconfianza entre los transportistas formales, quienes sienten que sus esfuerzos por cumplir con la normativa son ignorados.
Los transportistas también han manifestado su preocupación por la seguridad de los pasajeros, ya que muchos de los vehículos informales no cumplen con las normas básicas de seguridad. Esto no solo pone en riesgo a los usuarios, sino que también afecta la imagen del transporte formal, que se esfuerza por ofrecer un servicio seguro y de calidad.
### Demandas y Propuestas de los Gremios
Durante la jornada de protesta, los gremios de transportistas no solo expresaron su malestar, sino que también presentaron una serie de demandas y propuestas a la ATM. Entre las solicitudes más destacadas se encuentra la necesidad de establecer un canal de comunicación directo con las autoridades de tránsito, donde puedan plantear soluciones concretas para frenar la informalidad y revisar los procedimientos de control.
Los transportistas han solicitado audiencias formales con las autoridades en varias ocasiones, pero hasta el momento no han obtenido respuesta. Esta falta de diálogo ha llevado a un aumento en la frustración y el descontento entre los gremios, quienes sienten que sus voces no están siendo escuchadas.
Además, los transportistas han propuesto la implementación de un sistema de regulación más efectivo que permita identificar y sancionar a los vehículos informales. Esto incluiría la creación de un registro de unidades autorizadas y la promoción de campañas de concienciación sobre la importancia de utilizar transporte formal y seguro.
La manifestación se llevó a cabo de manera pacífica, con la presencia de agentes de la Policía que resguardaron el área para garantizar la seguridad de los participantes. Los transportistas anunciaron que permanecerían en el lugar hasta recibir una respuesta oficial por parte de la ATM, reafirmando su compromiso de luchar por un transporte más justo y regulado en Guayaquil.
La situación del transporte en Guayaquil es un reflejo de un problema más amplio que afecta a muchas ciudades en el mundo, donde la informalidad en el sector del transporte plantea desafíos significativos tanto para los operadores formales como para las autoridades. La necesidad de un enfoque equilibrado que garantice la competencia leal y la seguridad de los usuarios es más urgente que nunca. Los transportistas de Guayaquil continúan en su lucha por un sistema de transporte que respete las normativas y garantice condiciones equitativas para todos.
