En un contexto de creciente preocupación por el suministro eléctrico, la Empresa Eléctrica Quito (EEQ) ha implementado medidas drásticas para asegurar la continuidad del servicio en la capital ecuatoriana. A partir del 12 y hasta el 16 de enero de 2026, se ha solicitado a las empresas del complejo Ekopark y a algunos centros comerciales que operen con sus propios generadores de electricidad durante un periodo específico del día. Esta decisión se ha tomado en respuesta a la disminución del caudal del embalse de Mazar, que es crucial para el funcionamiento de las principales centrales hidroeléctricas del país.
La EEQ ha establecido que las empresas deberán generar su propia electricidad de 11:00 a 13:00 horas, lo que representa un esfuerzo significativo para reducir la carga sobre la red eléctrica. La administración de Ekopark ha confirmado que sus generadores están en óptimas condiciones y funcionan con combustible diésel, lo que les permitirá cumplir con esta exigencia. Sin embargo, también se ha advertido que la duración de esta medida podría extenderse, dependiendo de la evolución de la situación hídrica.
### Impacto del Estiaje en el Suministro Eléctrico
El embalse de Mazar, que abastece a las centrales hidroeléctricas de Mazar, Sopladora y Paute, ha estado experimentando una caída sostenida en sus niveles de agua desde el 1 de diciembre de 2025. Este reservorio es vital, ya que proporciona aproximadamente el 28% de la demanda eléctrica de Ecuador. Según los informes, el nivel del embalse ha descendido de 2.143 metros sobre el nivel del mar a 2.137 metros en solo unos días, acercándose a la fase crítica de 2.115 metros, donde las turbinas de la hidroeléctrica deben dejar de operar por razones de seguridad.
La situación ha llevado al Gobierno a dialogar con empresas privadas para encontrar soluciones que minimicen el impacto del estiaje. La ministra de Energía, Inés Manzano, ha asegurado que, a pesar de la falta de lluvias, se están tomando medidas para evitar cortes de luz. Sin embargo, la realidad es que la presión sobre el sistema eléctrico es palpable, y las empresas deben adaptarse a estas nuevas normativas para garantizar su operatividad.
### Reacciones y Adaptaciones de las Empresas
La respuesta de las empresas afectadas ha sido variada. Algunas han expresado su preocupación por los costos adicionales que implica operar con generadores propios, especialmente en un contexto económico ya complicado. Sin embargo, la mayoría ha mostrado disposición para adaptarse a las nuevas exigencias. La administración de Ekopark ha instado a sus inquilinos a mantenerse informados sobre posibles nuevas disposiciones, lo que refleja un esfuerzo por parte de todos los involucrados para navegar esta crisis energética.
Además, se ha reportado que otros centros comerciales en Quito también han recibido solicitudes similares para desconectarse de la red eléctrica durante las horas pico. Esta estrategia busca no solo aliviar la carga sobre el sistema, sino también fomentar un uso más responsable de la energía en un momento crítico.
La situación en Quito es un claro ejemplo de cómo las condiciones climáticas pueden afectar la infraestructura energética de una región. A medida que el cambio climático continúa impactando los patrones de lluvia y sequía, es probable que veamos más medidas como estas en el futuro. Las empresas y el Gobierno deberán trabajar en conjunto para encontrar soluciones sostenibles que aseguren un suministro eléctrico confiable y eficiente.
En resumen, la iniciativa de la EEQ de solicitar a las empresas que operen con generadores autónomos es una respuesta directa a la crisis del agua en el embalse de Mazar. Las empresas deben adaptarse a esta nueva realidad, lo que implica no solo un cambio en su forma de operar, sino también un compromiso con la sostenibilidad y la eficiencia energética. La colaboración entre el sector público y privado será esencial para superar estos desafíos y garantizar un futuro energético más seguro para Quito y sus habitantes.