En el corazón de Long Island, Nueva York, una mujer ecuatoriana ha transformado su dolor en un faro de esperanza para muchas. María Teresa Romero, fundadora de Latina Sister Support, ha dedicado su vida a ayudar a mujeres latinas que enfrentan el cáncer, muchas de ellas sin seguro médico y en situaciones de vulnerabilidad. Su historia es un testimonio de resiliencia y solidaridad, que ha permitido que cientos de mujeres encuentren apoyo en momentos críticos.
### La Lucha Personal que Inspiró un Movimiento
María Teresa Romero recibió su diagnóstico de cáncer a los 38 años, mientras lidiaba con la crianza de cuatro hijos pequeños y la adaptación a un nuevo país. La barrera del idioma y la falta de conocimiento sobre el sistema de salud estadounidense complicaron aún más su situación. Sin embargo, su experiencia personal no solo la llevó a luchar por su propia vida, sino que también la impulsó a reconocer las desigualdades que enfrentan muchas mujeres latinas en su misma situación.
Durante su tratamiento, que incluyó cirugías, quimioterapia y radiación, María Teresa se dio cuenta de que muchas mujeres en su comunidad no tenían acceso a la atención médica adecuada. La falta de seguro médico y el miedo a ser deportadas eran barreras que impedían que estas mujeres recibieran el tratamiento que necesitaban. Fue así como nació Latina Sister Support, un grupo de apoyo que comenzó con solo seis mujeres y que ha crecido hasta incluir a más de quinientas personas.
La organización no solo ofrece apoyo emocional, sino que también aborda necesidades prácticas como el transporte a citas médicas, la provisión de alimentos y el acompañamiento durante los tratamientos. Este enfoque integral ha sido fundamental para ayudar a las mujeres a superar los desafíos que enfrentan en su lucha contra el cáncer.
### Un Sistema de Salud que Deja a Muchos Atrás
La realidad de no tener seguro médico en Estados Unidos es devastadora. María Teresa ha observado que las mujeres que carecen de cobertura enfrentan diagnósticos tardíos y opciones limitadas. En su experiencia, ha atendido a mujeres de diversas edades, muchas de las cuales llegan con cánceres en etapas avanzadas. Este fenómeno se ha vuelto más común en los últimos años, y la pandemia solo ha exacerbado la situación.
Una de las historias más impactantes que María Teresa ha compartido es la de una mujer colombiana de más de setenta años, diagnosticada con cáncer metastásico. Sin familia ni recursos, esta mujer encontró en Latina Sister Support su último refugio. Cuando expresó su deseo de regresar a su país para morir, la organización organizó una colecta para hacer realidad su último deseo. Este tipo de apoyo es vital, ya que muchas mujeres sin recursos se sienten completamente desamparadas.
El miedo a la enfermedad es solo una parte del problema. Muchas de estas mujeres también temen perder su trabajo o ser deportadas, lo que las lleva a retrasar el tratamiento o a buscar alternativas no seguras. La falta de comprensión del idioma y el sistema médico agravan aún más su situación, lo que a menudo resulta en diagnósticos tardíos y un acceso limitado a tratamientos efectivos.
### La Resiliencia en Tiempos Difíciles
El contexto político actual ha añadido una capa adicional de vulnerabilidad para las mujeres latinas en Estados Unidos. El miedo a las deportaciones ha llevado a muchas a evitar los grupos de apoyo presenciales, optando por conectarse a través de plataformas digitales como Zoom. Esta transición ha sido necesaria, pero también ha limitado el tipo de apoyo que pueden recibir.
A pesar de estos desafíos, la labor de María Teresa ha sido reconocida. En 2022, fue galardonada como Mujer de Distinción en el condado de Suffolk, un reconocimiento que destaca su compromiso y dedicación a la comunidad. Latina Sister Support se sostiene gracias a donaciones privadas y eventos comunitarios, aunque María Teresa admite que los recursos nunca son suficientes para cubrir todas las necesidades.
La fundación ha logrado establecer colaboraciones con hospitales y clínicas que atienden a personas sin estatus migratorio, facilitando el acceso a chequeos y tratamientos. A través de su trabajo, María Teresa ha demostrado que la solidaridad y el apoyo comunitario pueden marcar la diferencia en la vida de quienes enfrentan la adversidad.
María Teresa Romero no solo es una sobreviviente de cáncer, sino una líder que ha transformado su experiencia personal en un movimiento de apoyo colectivo. Su historia es un recordatorio de que, incluso en los momentos más oscuros, la esperanza y la solidaridad pueden brillar con fuerza.
