En el mes de enero de 2026, Guayaquil ha sido testigo de una notable operación de limpieza en el Estero Salado, donde se han retirado más de 1.100 toneladas de basura. Este esfuerzo, que equivale al peso de aproximadamente 100 buses urbanos, refleja la creciente preocupación por la contaminación en los ecosistemas urbanos y la necesidad de acciones efectivas para mitigar este problema. La limpieza del Estero Salado no solo es un esfuerzo por mantener la estética de la ciudad, sino que también es crucial para la salud ambiental de la región.
La recolección de residuos en el Estero Salado se lleva a cabo mediante operativos diarios que involucran a personal especializado y embarcaciones. Estos operativos están diseñados para abordar la acumulación de desechos sólidos que afectan la calidad del agua y la biodiversidad del ecosistema. En promedio, se han extraído cerca de 35 toneladas de residuos por día, lo que demuestra la magnitud del problema y la necesidad de una intervención constante.
### Estrategias de Limpieza y Manejo de Residuos
El Municipio de Guayaquil ha implementado un enfoque integral para la limpieza del Estero Salado. Este incluye el uso de equipos técnicos, embarcaciones tipo lancha, camiones de carga y un sistema de trituración para el tratamiento de los desechos recolectados. Una vez triturados, los residuos son transportados al relleno sanitario Las Iguanas, ubicado al noroeste de la ciudad, donde se les da una disposición final adecuada.
Además de la limpieza, se ha propuesto la creación de un parque de 10 hectáreas como una opción para oxigenar las aguas contaminadas del Estero. Este parque no solo serviría como un espacio recreativo para los ciudadanos, sino que también contribuiría a la mejora de la calidad del agua y la biodiversidad del área. La intervención abarca todo el perímetro del Estero Salado, desde la calle Aguirre hasta la Isla Trinitaria, incluyendo sectores como Estero Mogollón, Estero Palanqueado, Estero Puerto Liza, Estero Las Ranas y la ciudadela Mapasingue.
La importancia de estas acciones se hace evidente al considerar que entre el 60 % y el 80 % de los desechos que contaminan los océanos y playas provienen de zonas urbanas. Isabel Tamariz, directora de Ambiente, enfatiza la necesidad de que la ciudadanía adopte prácticas responsables en el manejo de sus residuos. Esto incluye la correcta separación de desechos, la reducción del uso de plásticos y la participación activa en iniciativas de limpieza.
### Impacto del Biogás y Energía Sostenible
Un aspecto interesante del manejo de residuos en Guayaquil es el potencial del biogás generado a partir de la basura. Este biogás tiene la capacidad de producir energía suficiente para abastecer a 80.000 hogares. Este enfoque no solo ayuda a reducir la cantidad de residuos que terminan en vertederos, sino que también contribuye a la sostenibilidad energética de la ciudad. La conversión de residuos en energía es una estrategia que muchas ciudades están comenzando a adoptar, y Guayaquil no es la excepción.
La recolección de residuos y la producción de biogás son solo una parte de un enfoque más amplio hacia la sostenibilidad en Guayaquil. Las autoridades municipales han instado a la ciudadanía a participar en la denuncia de actos de contaminación a través de la línea 181, lo que permite una respuesta más rápida y efectiva ante situaciones de emergencia ambiental.
A pesar de los esfuerzos realizados, las cifras de enero indican que la presión sobre el Estero Salado sigue siendo alta. Esto subraya la necesidad de un compromiso continuo por parte de la comunidad y las autoridades para abordar la contaminación y proteger los ecosistemas urbanos. La colaboración entre el gobierno local y los ciudadanos es esencial para lograr un cambio significativo y duradero.
La limpieza del Estero Salado es un claro ejemplo de cómo las ciudades pueden enfrentar los desafíos ambientales mediante la implementación de estrategias efectivas y la participación activa de la comunidad. A medida que Guayaquil avanza en sus esfuerzos por mejorar la calidad de sus ecosistemas, es fundamental que todos los ciudadanos se involucren en la protección de su entorno, asegurando un futuro más limpio y sostenible para las próximas generaciones.
