La relación de los guayaquileños con sus museos ha experimentado cambios significativos en los últimos años, impulsados por la necesidad de adaptarse a nuevas realidades sociales y culturales. Las cifras de visitas a estos espacios revelan una dinámica compleja, donde la gestión cultural y la programación juegan un papel crucial en la atracción de públicos diversos. En este contexto, los museos de Guayaquil se enfrentan al desafío de reinventarse para recuperar su relevancia en la vida cotidiana de la ciudad.
### Cambios en la Dinámica de Visitas a los Museos
Los datos recientes indican que no todos los museos en Guayaquil siguen la misma trayectoria en términos de afluencia de visitantes. Por ejemplo, el Museo Municipal de Guayaquil ha mostrado un crecimiento sostenido en sus visitas, pasando de 42,386 en 2023 a 70,301 en 2025. Este aumento no se debe únicamente a visitas espontáneas, sino a una ampliación de su programación, que incluye la reapertura de salas, talleres educativos y conferencias. Joaquín Moscoso, coordinador general de Gestión Cultural, destaca que estas iniciativas han permitido atraer a un público más amplio y diverso.
Sin embargo, la situación es diferente para otros museos de administración estatal, como el Museo Antropológico y de Arte Contemporáneo (MAAC) y el Museo Nahím Isaías, que experimentaron una caída abrupta en las visitas tras alcanzar cifras récord en 2021 y 2022. Aunque en 2025 se observa un repunte moderado, aún están lejos de los niveles de afluencia previos a la pandemia. Esta disparidad en el comportamiento de los museos plantea preguntas sobre las estrategias de gestión y programación que se están implementando.
La concentración de museos en el centro de Guayaquil, donde se encuentran al menos 16 espacios dedicados a diversas temáticas, no garantiza una circulación sostenida de públicos. La proximidad geográfica no siempre se traduce en un aumento de visitantes, lo que sugiere que otros factores, como la inseguridad y la falta de actividades en horarios accesibles, pueden estar influyendo en la asistencia.
### Nuevas Estrategias para Atraer Públicos
El gestor cultural Gustavo Ribadeneira argumenta que atribuir la baja asistencia únicamente a la inseguridad es una visión limitada. Según él, Guayaquil enfrenta una rigidez histórica en la programación cultural, que no se ha adaptado a las nuevas rutinas y necesidades de la población. Ribadeneira señala que la falta de actividades en horarios alternativos y una difusión limitada son factores que contribuyen a la baja asistencia. Para él, es fundamental repensar cómo se presentan los contenidos y a qué públicos se dirigen.
La Casa de la Cultura Ecuatoriana Núcleo Guayas es un ejemplo de cómo un enfoque comunitario puede transformar la relación de los ciudadanos con los museos. Su presidenta, Martha Rizzo, ha liderado un cambio hacia una administración cultural más accesible y orientada a la niñez y la juventud. Este enfoque ha permitido que la Casa de la Cultura pase de registrar 5,000 visitas anuales a 125,000 en 2025, gracias a una programación ampliada y a la activación de sus museos.
Rizzo enfatiza la importancia de convertir los museos en espacios habitables, donde las personas no solo observan piezas, sino que se sienten parte de la experiencia. Este sentido de pertenencia no solo fomenta la identidad cultural, sino que también promueve el cuidado y la protección de las instituciones culturales. La Casa de la Cultura ha implementado recorridos culturales dirigidos a familias y programas intergeneracionales, así como convenios con universidades y la apertura a colectivos culturales, lo que ha fortalecido el sentido de comunidad.
En este contexto, Moscoso también subraya que el museo debe ser visto como un testimonio material de la identidad guayaquileña. La función del museo va más allá de la exhibición; debe influir y favorecer la cultura de la ciudad, entendiendo el acceso a la cultura como un derecho. La transformación de la manera de contar la historia y la contemporaneización de las muestras son pasos necesarios para conectar con las juventudes y la modernidad.
La situación de los museos en Guayaquil refleja un fenómeno que no es exclusivo de la ciudad. En Quito, por ejemplo, los museos estatales también han visto una reducción significativa en las visitas, mientras que en Cuenca, el Museo y Parque Arqueológico Pumapungo ha mantenido cifras estables y altas desde 2022. Esto sugiere que la recuperación de públicos en los museos es un desafío común en diversas ciudades del país.
La transformación de los museos en Guayaquil es un proceso en marcha, donde la adaptación a las nuevas realidades sociales y culturales es esencial. A medida que los museos buscan recuperar su relevancia, la implementación de estrategias innovadoras y la creación de espacios inclusivos serán clave para atraer a nuevos públicos y fortalecer la relación entre la cultura y la comunidad.
