La situación de Jorge Glas, exvicepresidente de Ecuador, ha generado gran preocupación tras la presentación de un informe médico que detalla su delicada condición de salud en la Cárcel del Encuentro. Este documento, elaborado por un especialista en medicina interna, ha sido fundamental para sustentar la solicitud de habeas corpus presentada por su defensa, que busca su traslado a un centro médico adecuado. El informe revela que Glas padece múltiples enfermedades y vive en condiciones que agravan su estado de salud.
### Condiciones de Salud Críticas
El informe médico describe a Jorge Glas como un paciente con un cuadro de fragilidad clínica avanzada. Según el documento, el exvicepresidente sufre de 18 patologías confirmadas, entre las que se incluyen hipertensión arterial, trastorno depresivo mayor con síntomas psicóticos, y un riesgo suicida permanente. Además, se menciona que Glas presenta enfermedades crónicas como espondilitis anquilosante, fibromialgia y gastritis atrófica, lo que complica aún más su situación.
Para manejar estas dolencias, Glas consume un ‘cóctel’ de 21 medicamentos diarios, que incluye fármacos de alta complejidad como quetiapina, alprazolam y risperidona. El informe advierte que esta polifarmacia extrema, sin un monitoreo adecuado, aumenta el riesgo de deterioro cognitivo y complicaciones cardiovasculares. Durante una inspección física, el médico observó que Glas presenta una inestabilidad marcada y pérdida del equilibrio, lo que lo hace vulnerable a caídas y traumatismos.
Además, el informe señala que Glas sufre de sarcopenia, una pérdida severa de masa muscular que indica desnutrición. También se han documentado lesiones cutáneas y signos que sugieren una posible disfunción hepática no evaluada. La situación es alarmante, ya que el entorno carcelario, lleno de polvo de cemento y material de construcción, agrava sus afecciones respiratorias y oculares.
### Entorno Carcelario y Acceso a Medicamentos
El entorno en el que se encuentra recluido Glas ha sido objeto de críticas en el informe médico. La Cárcel del Encuentro, donde está detenido desde noviembre de 2025, no solo carece de las condiciones adecuadas para la atención médica, sino que también presenta serias deficiencias en la administración de medicamentos. El informe revela que los fármacos son entregados por personal policial, en lugar de profesionales de la salud, lo que aumenta el riesgo de errores en la administración y posibles síndromes de abstinencia.
El acceso al agua potable también es un problema significativo. Según el informe, el agua que se proporciona a los internos es turbia y de mal sabor, lo que no la hace apta para el consumo humano. Esta situación, junto con una dieta insuficiente, ha llevado a Glas a desarrollar anemia, lo que compromete aún más su salud y bienestar.
El médico que elaboró el informe concluye que la permanencia de Glas en el entorno carcelario actual representa un riesgo clínicamente inaceptable y recomienda su hospitalización inmediata en un centro especializado. Este llamado a la acción se produce en un momento crítico, ya que el juez encargado del caso ha ordenado que se presente a Glas ‘de cuerpo presente’ en la audiencia de habeas corpus programada para el 26 de diciembre.
La defensa de Glas espera que el informe médico, que documenta las condiciones inhumanas y el deterioro de su salud, sirva como base para argumentar que sus derechos fundamentales están siendo vulnerados. La situación de Jorge Glas es un recordatorio de las implicaciones que puede tener el encarcelamiento en la salud de los individuos, especialmente en condiciones que no cumplen con los estándares mínimos de atención médica y dignidad humana.
