En un evento significativo para el sector agrícola ecuatoriano, cincuenta jóvenes de las provincias de Esmeraldas, Manabí, Los Ríos y Guayas se graduaron recientemente del programa «Herederos en el Campo». Esta iniciativa, impulsada por Nestlé Ecuador en colaboración con la Escuela Superior Politécnica del Litoral (ESPOL), tiene como objetivo motivar a las nuevas generaciones a continuar en la producción de cacao mediante una formación académica y capacitación especializada.
### Formación Académica y Capacitación Especializada
El programa se desarrolló a lo largo de un diplomado de 100 horas, donde los estudiantes recibieron formación en diversas áreas clave para el desarrollo de la producción agrícola. Entre los módulos impartidos se incluyen temas como liderazgo rural, emprendimiento agrícola, marketing agropecuario, finanzas aplicadas al agro y habilidades socioemocionales. Esta formación integral busca no solo dotar a los jóvenes de conocimientos técnicos, sino también fomentar habilidades blandas que son esenciales para el trabajo en equipo y la comunicación efectiva.
Durante la ceremonia de graduación, Daniel Martínez, vicepresidente de Supply Chain de Nestlé Ecuador, destacó la importancia de invertir en el campo, afirmando que «estos jóvenes son la evidencia clara de que invertir en el campo es aportar por el futuro del país». Este tipo de iniciativas no solo benefician a los participantes, sino que también tienen un impacto positivo en sus comunidades, promoviendo la continuidad de la actividad agrícola y el desarrollo sostenible.
### Impacto del Programa en la Comunidad
«Herederos en el Campo» se integra a las acciones de Nestlé relacionadas con su trabajo con productores de cacao. A través del Plan Cacao, la empresa ha brindado asistencia técnica y acompañamiento en prácticas productivas a más de 7.500 agricultores en 11 provincias del país. Este enfoque no solo busca mejorar la calidad de vida de los agricultores, sino también asegurar la sostenibilidad de la producción de cacao en Ecuador, un producto que es fundamental para la economía del país.
El programa ha sido reconocido internacionalmente, obteniendo el premio RECLA en la categoría Academia–Empresa, lo que resalta su relevancia y efectividad en la formación de jóvenes emprendedores en el sector agrícola. Además, los graduados recibirán una microcredencial en Habilidad en Emprendimiento Agroproductivo en Cacao, mientras que los formadores obtendrán la credencial en Facilitación Comunitaria para Procesos de Aprendizaje Rural, ambas en formato digital NFT. Esto no solo valida la formación recibida, sino que también proporciona a los jóvenes herramientas adicionales para su desarrollo profesional.
La graduación de esta primera cohorte es solo el comienzo de un ambicioso plan que busca graduar a 300 jóvenes hasta el año 2030. Esta meta refleja el compromiso de Nestlé y ESPOL con la educación y el desarrollo del sector agrícola en Ecuador, asegurando que las nuevas generaciones estén preparadas para enfrentar los desafíos del futuro.
La historia de Nagely Boada, una de las graduadas, resuena con el espíritu del programa. Ella expresó su felicidad por haber completado el proceso, recordando que «el campo nos da las herramientas para salir adelante y contar con un futuro». Este tipo de testimonios son un claro indicador del impacto positivo que iniciativas como «Herederos en el Campo» pueden tener en la vida de los jóvenes y en el desarrollo de sus comunidades.
La importancia de programas como este radica en su capacidad para transformar la percepción del trabajo agrícola entre las nuevas generaciones. Al proporcionar educación y recursos, se fomenta un cambio cultural que puede revitalizar el sector y asegurar su viabilidad a largo plazo. La producción de cacao, que ha sido un pilar de la economía ecuatoriana, se beneficia enormemente de la innovación y el liderazgo que estos jóvenes aportan a la industria.
En resumen, la graduación de la primera generación de «Herederos en el Campo» representa un paso significativo hacia el fortalecimiento del sector agrícola en Ecuador. Con el apoyo de Nestlé y ESPOL, estos jóvenes están equipados no solo con conocimientos técnicos, sino también con la visión y el liderazgo necesarios para impulsar el futuro del cacao en el país.
