La reciente implementación de un arancel del 30% en las importaciones entre Ecuador y Colombia ha generado una paralización casi total del comercio en la frontera, especialmente en el Puente Internacional de Rumichaca, que es el principal paso entre ambos países. Desde el 1 de febrero de 2026, las empresas de logística y transportistas han reportado una drástica disminución en el flujo de mercancías, lo que ha llevado a un estado de incertidumbre y preocupación en ambos lados de la frontera.
**Parálisis Comercial en la Frontera**
Las empresas de logística en Ecuador, anticipándose a la entrada en vigor del nuevo arancel, realizaron declaraciones de importaciones en el Servicio Nacional de Aduana del Ecuador (Senae) antes de que la medida se hiciera efectiva. Sin embargo, desde el 1 de febrero, no se han registrado nuevas declaraciones de mercancías, lo que ha llevado a una congestión significativa en el Puente Internacional de Rumichaca. Paola Cano, gerenta comercial de Worldlogistics, una de las principales empresas de servicios logísticos, explicó que, aunque las empresas tienen un plazo de 15 días para ingresar la mercancía, la situación actual ha creado un estancamiento en las operaciones.
La congestión en el puente ha sido notable, con un incremento en el número de envíos desde Colombia antes de la implementación del arancel. Worldlogistics, por ejemplo, pasó de realizar 50 envíos a 150 en la semana previa a la medida. Sin embargo, desde la entrada en vigor del arancel, la situación ha cambiado drásticamente, y las empresas están a la espera de una solución por parte de las autoridades.
Cano también advirtió sobre las consecuencias a largo plazo de esta medida, señalando que podría haber escasez de productos en Ecuador si la situación no se resuelve pronto. En 2025, la empresa movió aproximadamente 150 millones de dólares en importaciones desde Colombia, lo que subraya la importancia del comercio entre ambos países.
**Efectos en las Exportaciones y el Contrabando**
La situación no es diferente para las exportaciones desde Ecuador hacia Colombia. Carlos Bastidas, presidente de la Asociación de Transportes del Carchi, indicó que actualmente no hay flujo de mercancías hacia Colombia. La Zona Primaria en Carchi, donde se realizan las operaciones aduaneras, ha visto una reducción drástica en su actividad, pasando de 50 o 60 vehículos diarios a solo tres o cuatro.
Los transportistas, que en su mayoría transportan productos agrícolas y agroindustriales, están preocupados por el impacto que el nuevo arancel tendrá en sus operaciones. Bastidas advirtió que esta situación podría fomentar el contrabando, especialmente de productos como arroz y plátano, que ya enfrentan restricciones en su paso terrestre hacia Colombia. La prohibición del paso de arroz, en particular, podría agravar aún más la situación, ya que los transportistas buscan alternativas para mantener sus negocios.
El descontento entre los transportistas ha llevado a la convocatoria de protestas en el Puente Internacional de Rumichaca. Se espera que el 3 de febrero, transportistas de ambos países se reúnan para exigir a las autoridades que reconsideren la implementación del arancel. Esta protesta podría resultar en el cierre temporal del paso fronterizo, lo que afectaría aún más el comercio entre Ecuador y Colombia.
La situación actual refleja un momento crítico en las relaciones comerciales entre ambos países. La implementación del arancel no solo ha paralizado el comercio, sino que también ha generado un clima de incertidumbre que podría tener repercusiones a largo plazo en la economía de ambos lados de la frontera. Las empresas y los transportistas están clamando por un diálogo que permita encontrar una solución viable y que evite un mayor deterioro en las relaciones comerciales.
