La reciente reunión entre los presidentes de Ecuador y Perú ha marcado un hito en las relaciones bilaterales de ambos países. El 12 de diciembre de 2025, en el Palacio de Carondelet, el presidente ecuatoriano Daniel Noboa y su homólogo peruano José Jerí firmaron la Declaración Presidencial de Quito 2025, un documento que establece 57 compromisos políticos y de cooperación. Este encuentro, el XVI Gabinete Binacional, se centró en temas cruciales como la integración económica, la seguridad y el combate al crimen transnacional.
### Un Diálogo Abierto para la Cooperación
Durante la reunión, Noboa enfatizó la importancia de mantener un diálogo constante entre ambas naciones, afirmando que «hemos abierto un diálogo que jamás se deberá cerrar». Este enfoque busca no solo fortalecer la relación bilateral, sino también abordar problemas comunes que afectan a ambos países, como la minería ilegal y el narcotráfico. La voluntad de ambos mandatarios de elevar las relaciones a un «nivel más alto» es un indicativo de la seriedad con la que se están tomando estos compromisos.
Uno de los puntos destacados en la declaración es el reconocimiento del Corredor de Conservación Transfronterizo Andino Amazónico (CCTAA), una iniciativa que busca proteger ecosistemas clave en la región. Además, se acordó avanzar en la lucha contra la pesca ilegal, no declarada y no reglamentada (INDNR), un problema que afecta tanto a Ecuador como a Perú. La cooperación en este ámbito es vital, ya que la pesca ilegal no solo impacta la economía local, sino que también amenaza la biodiversidad marina.
### Seguridad Fronteriza y Crimen Transnacional
La seguridad en la frontera fue otro de los temas centrales de la discusión. Noboa y Jerí coincidieron en la necesidad de implementar medidas efectivas para combatir la trata de personas y el tráfico ilícito de migrantes. En este sentido, Noboa propuso el uso de tecnología avanzada para mejorar el control fronterizo, aunque no se dieron detalles específicos sobre cómo se llevaría a cabo esta implementación.
El presidente peruano, José Jerí, expresó su satisfacción por los acuerdos alcanzados y subrayó la importancia de trabajar juntos para enfrentar la delincuencia organizada y el narcoterrorismo. Este enfoque colaborativo es esencial, especialmente en un contexto donde ambos países enfrentan desafíos similares en términos de seguridad y desarrollo.
Además, la reunión se produjo en un momento en que el gobierno peruano estaba en conversaciones con delegados del FBI de Estados Unidos para desarrollar un nuevo plan de seguridad fronteriza. Este tipo de cooperación internacional es fundamental para abordar problemas que trascienden las fronteras nacionales y requieren una respuesta coordinada.
### Compromisos y Proyectos Futuros
La Declaración Presidencial de Quito 2025 no solo se limita a compromisos en seguridad y medio ambiente, sino que también abarca áreas de desarrollo económico y social. Ambos presidentes se comprometieron a trabajar en proyectos que beneficien a las comunidades fronterizas, promoviendo el comercio y la inversión en la región. Esto es especialmente relevante en un contexto donde la economía de ambos países ha sido afectada por diversos factores, incluyendo la pandemia y la inestabilidad política.
La integración económica es un objetivo clave, y se espera que los acuerdos firmados en este gabinete binacional sirvan como base para futuras colaboraciones. La creación de un ambiente propicio para el comercio y la inversión no solo beneficiará a Ecuador y Perú, sino que también contribuirá al desarrollo de toda la región andina.
### Reflexiones Finales
El encuentro entre Noboa y Jerí representa un paso significativo hacia la consolidación de una relación más fuerte y cooperativa entre Ecuador y Perú. A medida que ambos países enfrentan desafíos comunes, la voluntad de trabajar juntos en áreas críticas como la seguridad, el medio ambiente y el desarrollo económico es un indicativo de un futuro prometedor. La implementación efectiva de los compromisos adquiridos será clave para garantizar que estos esfuerzos no se queden solo en palabras, sino que se traduzcan en acciones concretas que beneficien a ambas naciones y sus ciudadanos.
