En el corazón de Guayaquil, una fundación está marcando la diferencia en la vida de niñas, adolescentes y jóvenes. She Rise, liderada por las abogadas Camille González y Stephanie Heredia, se ha convertido en un faro de esperanza y apoyo para aquellos que enfrentan desafíos significativos en su camino hacia la educación y el desarrollo personal. Con un enfoque en la educación, la asesoría legal y el acompañamiento psicológico, esta organización busca cerrar la brecha educativa y proporcionar las herramientas necesarias para que las jóvenes puedan alcanzar su máximo potencial.
**La Misión de She Rise: Educación y Justicia**
Desde su creación, She Rise ha tenido como objetivo principal ofrecer programas educativos en zonas vulnerables y rurales de Ecuador. La fundadora, Camille González, enfatiza la importancia de la educación como un derecho fundamental y una herramienta clave para el empoderamiento. «Creemos en el poder de la educación y el ‘girl effect’, que se refiere a los cambios positivos que ocurren cuando las niñas reciben el apoyo necesario para prosperar», explica González.
La fundación no solo se centra en la educación, sino que también aborda otras problemáticas críticas que afectan a las jóvenes, como la falta de acceso a la justicia y la atención psicológica. Durante la pandemia, el equipo de She Rise se dedicó a brindar ayuda humanitaria y solidaridad, lo que les permitió identificar aún más las necesidades de la comunidad. «Queremos ser un puente entre quienes desean ayudar y las niñas que necesitan esa ayuda», añade Heredia, coordinadora del equipo jurídico.
Los programas de She Rise incluyen atención jurídica gratuita para víctimas de violencia, así como asesoría psicológica. Estas iniciativas son fundamentales para ayudar a las jóvenes a enfrentar situaciones difíciles, como problemas de pensiones alimenticias y violencia de género. Las psicólogas de la fundación están especializadas en violencia de género, lo que les permite ofrecer un apoyo más efectivo y adaptado a las necesidades de las beneficiarias.
**Un Enfoque Integral: Acompañamiento Psicológico y Jurídico**
El acompañamiento psicológico es un pilar esencial de los servicios que ofrece She Rise. Las jóvenes que reciben atención psicológica tienen la oportunidad de replantearse sus objetivos de vida y trabajar en su desarrollo personal. «La atención psicológica les permite a las jóvenes plantearse de mejor manera sus objetivos de vida», señala Heredia. Este enfoque integral es clave para ayudar a las beneficiarias a superar las barreras que enfrentan en su día a día.
Además de los servicios de asesoría, She Rise ha implementado un club virtual de lectura, que se ha convertido en un espacio de intercambio de ideas y emociones para mujeres de toda Latinoamérica. Este proyecto, que se fortalecerá en 2026, busca fomentar la lectura y el desarrollo personal a través de la literatura.
La fundación también ha trabajado en la identificación de problemas que afectan la educación de las niñas, como la violencia en el hogar y la falta de recursos. «Que una niña no vaya a la escuela por asumir tareas del hogar o trabajar fuera de casa es violencia», recalcan las activistas. Este tipo de violencia no solo afecta el desarrollo educativo, sino que también limita las oportunidades de vida de las jóvenes.
El compromiso de She Rise va más allá de ofrecer servicios; se trata de crear un cambio real en la comunidad. Las fundadoras han dejado de lado sus propias comodidades para dedicarse a esta causa. «Más que dejar, hemos ganado, porque siempre hemos querido dedicar nuestro conocimiento al servicio», afirma González. La satisfacción de ver a una joven salir de un ciclo de violencia y continuar su educación es el verdadero indicador del éxito de su labor.
**Cómo Acceder a los Servicios de She Rise**
Para aquellas que buscan apoyo, She Rise ha facilitado el acceso a sus servicios a través de sus redes sociales, donde se puede encontrar un formulario de contacto. La fundación utiliza plataformas como Instagram para llegar a las nuevas generaciones, permitiendo que mujeres de 15 a 25 años se conecten y soliciten ayuda. Este enfoque digital es fundamental para atraer a las jóvenes y ofrecerles un espacio seguro donde puedan expresar sus necesidades.
El trabajo de She Rise es un ejemplo inspirador de cómo la dedicación y el compromiso pueden transformar vidas. A medida que la fundación continúa creciendo y expandiendo sus programas, su impacto en la comunidad de Guayaquil se vuelve cada vez más evidente. Con cada joven que logra superar sus obstáculos y alcanzar sus sueños, She Rise reafirma su misión de empoderar a las nuevas generaciones y construir un futuro más brillante para todas.
