La economía ecuatoriana ha estado marcada por una constante volatilidad política y económica, lo que ha llevado a que el Riesgo País se convierta en un indicador crucial para entender la salud financiera del país. Este indicador, que mide las probabilidades de que un país cumpla con sus obligaciones de deuda externa, ha alcanzado niveles récord en los últimos años, reflejando la incertidumbre que enfrenta Ecuador en el contexto global.
### La Evolución del Riesgo País en Ecuador
Recientemente, el Riesgo País de Ecuador ha mostrado una tendencia a la baja, alcanzando su nivel más bajo desde septiembre de 2019, con 670 puntos al cierre del 10 de noviembre de 2025. Este descenso es recibido como una buena noticia por analistas y funcionarios, ya que un menor riesgo indica una mayor confianza en la capacidad del país para cumplir con sus obligaciones financieras. Sin embargo, es importante entender que este indicador no solo refleja la situación interna, sino que también está influenciado por factores externos.
Adrián Ordóñez, CEO de Coface Ecuador, señala que la incertidumbre global ha sido un factor determinante en la evolución del Riesgo País. En su análisis, destaca que el contexto mundial ha estado marcado por crisis económicas y políticas que han afectado la percepción de riesgo en países como Ecuador. Entre los eventos que han contribuido a la percepción negativa del riesgo en el país se encuentran la muerte del candidato presidencial Fernando Villavicencio, la crisis eléctrica de abril de 2024 y la incertidumbre electoral.
A pesar de estos desafíos, 2025 ha sido un año de recuperación. La administración del presidente Daniel Noboa ha implementado medidas significativas, como la eliminación de subsidios a los combustibles y el aumento del Impuesto al Valor Agregado (IVA) del 12% al 15%. Estas acciones, aunque controvertidas, han sido vistas como pasos necesarios para estabilizar la economía y mejorar la calificación de riesgo del país.
### Factores que Afectan el Riesgo País
El Riesgo País no es un indicador aislado; está intrínsecamente relacionado con varios factores económicos y políticos. Entre ellos, la tasa de interés juega un papel crucial. En Ecuador, las tasas de interés están directamente vinculadas al Riesgo País, ya que este último representa el costo adicional que el país debe pagar por ser considerado una economía en riesgo. Por ejemplo, si el Riesgo País se sitúa en 700 puntos, esto implica que las tasas de interés en Ecuador deben ser al menos siete puntos más altas que las de Estados Unidos.
La dolarización de la economía ecuatoriana también ha influido en esta relación. Ecuador está altamente correlacionado con las decisiones de la Reserva Federal de Estados Unidos, lo que significa que cualquier cambio en la política monetaria estadounidense tiene un impacto directo en la economía local. Durante la pandemia, por ejemplo, la Reserva Federal adoptó políticas de estímulo que llevaron a tasas de interés casi cero. Sin embargo, a medida que la inflación comenzó a aumentar, la Fed tuvo que elevar las tasas, lo que a su vez afectó a Ecuador.
A finales de 2024, las tasas de interés en Ecuador alcanzaron el 12%, lo que dificultó la inversión productiva en el país. Ordóñez enfatiza que el acceso al financiamiento es una de las principales barreras para el crecimiento económico. Aunque las tasas han comenzado a bajar, la necesidad de una reforma en el sistema financiero es urgente para facilitar el acceso al crédito y fomentar un ambiente de inversión más saludable.
Además, la situación del oro en el mercado internacional también ha repercutido en la economía ecuatoriana. Los bancos centrales de países como Estados Unidos y China han comenzado a comprar oro como una forma de asegurar su reserva de valor en tiempos de incertidumbre. Desde 2015, el precio del oro ha aumentado un 243%, lo que ha llevado a un incremento en las reservas de este metal en Ecuador, alcanzando los USD 3.375 millones. Esta tendencia refleja la búsqueda de certidumbre en un entorno económico global volátil.
En resumen, el Riesgo País en Ecuador es un indicador multifacético que refleja tanto la situación interna del país como las dinámicas globales. A medida que el país navega por un camino de recuperación, la atención se centra en cómo las decisiones políticas y económicas influirán en la percepción del riesgo y, en última instancia, en la estabilidad económica del país.
