El Black Friday, conocido como el Viernes Negro, se ha convertido en una de las fechas más esperadas por los consumidores en Ecuador, especialmente en ciudades como Quito. Este evento comercial, que se celebra el día siguiente al Día de Acción de Gracias en Estados Unidos, ha ganado popularidad en el país, atrayendo a miles de personas que buscan aprovechar las ofertas y descuentos en una amplia variedad de productos. Este año, el 28 de noviembre de 2025, las calles y supermercados de Quito se llenaron de compradores ansiosos por encontrar las mejores promociones.
La cadena Coral Hipermercados fue uno de los establecimientos que más atrajo a los consumidores, ofreciendo promociones de 2×1 y descuentos de hasta el 50%. Desde las primeras horas de la mañana, miles de personas se agolpaban en las puertas de los supermercados, dispuestos a esperar largas filas para acceder a las ofertas. María Sangucho, una de las compradoras, llegó a las 4:00 a.m. y esperó más de cinco horas para entrar, asegurando que sus compras podrían durar hasta un año. «Llevo como USD 800 en víveres y otros artículos. Es un gran ahorro», comentó mientras esperaba en la fila de las cajas.
La afluencia de compradores fue tan alta que los pasillos de los supermercados se volvieron difíciles de transitar, y las filas en las cajas alcanzaron más de 20 metros. Un vocero de Coral Hipermercados indicó que se esperaba la visita de cerca de 30,000 personas durante el evento, lo que llevó a la cadena a extender su horario de atención hasta el 30 de noviembre.
### Impacto Económico del Black Friday en Ecuador
El Black Friday no solo beneficia a los supermercados, sino que también impulsa a otros sectores económicos en Ecuador. Desde aerolíneas hasta tiendas de ropa, muchos negocios han lanzado ofertas especiales para atraer a los consumidores. Las aerolíneas, por ejemplo, han comenzado a ofrecer precios promocionales en vuelos, lo que ha llevado a un aumento en las reservas de pasajes.
Los productos alimenticios son uno de los principales atractivos durante esta temporada. Los compradores buscan ofertas en artículos de primera necesidad como arroz, aceite y papel higiénico. Además, los electrodomésticos y la ropa son otros de los productos más demandados, especialmente con la cercanía de la Navidad y el Año Nuevo. En centros comerciales como Quicentro Shopping, Caracol y CCI, las tiendas han colocado carteles promocionales en sus estantes, ofreciendo descuentos que alcanzan hasta el 70%. Esto ha generado una gran expectativa entre los consumidores, quienes planean visitar estos lugares durante el fin de semana.
La experiencia de compra en los centros comerciales es diferente a la de los supermercados. Aquí, los compradores no solo buscan productos esenciales, sino también artículos de moda y tecnología. Los teléfonos celulares, zapatos y prendas de vestir son algunos de los productos más buscados. La combinación de descuentos significativos y la variedad de productos disponibles hace que el Black Friday sea una oportunidad irresistible para muchos.
### La Oniomanía y el Comportamiento del Consumidor
El fenómeno del Black Friday también ha traído consigo un aumento en la oniomanía, un término que se refiere a la compulsión por comprar. Este comportamiento se ve exacerbado por la presión social y las ofertas agresivas que se presentan durante esta época. Muchos consumidores sienten la necesidad de comprar más de lo que realmente necesitan, impulsados por la emoción de las rebajas y la posibilidad de ahorrar dinero.
María Sangucho, quien mencionó que sus compras podrían durar hasta un año, es un claro ejemplo de cómo el Black Friday puede influir en el comportamiento del consumidor. La idea de obtener grandes ahorros puede llevar a las personas a adquirir productos en cantidades excesivas, lo que puede resultar en un gasto innecesario. Este fenómeno no es exclusivo de Ecuador; se observa en muchos países donde el Black Friday se ha popularizado.
Las empresas también juegan un papel crucial en este comportamiento. Al ofrecer descuentos significativos y promociones atractivas, fomentan la idea de que los consumidores deben aprovechar cada oportunidad de compra. Esto puede llevar a un ciclo de consumo que, aunque beneficia a las empresas en términos de ventas, puede tener consecuencias negativas para los consumidores a largo plazo.
En resumen, el Black Friday en Quito se ha convertido en un evento que no solo impulsa el consumo masivo, sino que también plantea preguntas sobre el comportamiento del consumidor y la sostenibilidad de este tipo de compras. A medida que más personas se suman a esta tendencia, es importante reflexionar sobre cómo el consumo excesivo puede afectar tanto a los individuos como a la economía en general.
