La reciente decisión de la Corte Constitucional de Ecuador de enviar el acuerdo comercial con Corea del Sur a la Asamblea Nacional ha generado un gran interés en el ámbito económico y político del país. Este acuerdo, conocido como el Acuerdo Estratégico de Cooperación Económica (SECA), fue firmado el 2 de septiembre de 2025 en Seúl y tiene como objetivo establecer una zona de libre comercio entre ambas naciones. Sin embargo, antes de su ratificación, es necesario que pase por un proceso de aprobación legislativa, lo que ha suscitado diversas opiniones y análisis sobre sus implicaciones.
### Implicaciones del Dictamen de la Corte Constitucional
El dictamen emitido por la Corte Constitucional el 22 de enero de 2026 establece que el SECA requiere la aprobación de la Asamblea Nacional debido a que incurre en las causales 3 y 6 del artículo 419 de la Constitución ecuatoriana. Esta normativa estipula que ciertos tratados internacionales deben ser aprobados por el poder legislativo, especialmente aquellos que implican la modificación de leyes o comprometen al país en acuerdos de integración y comercio.
En este contexto, la Corte ha señalado que el SECA obliga a los Estados a adoptar y mantener medidas que impongan sanciones por violaciones a leyes y reglamentos relacionados con procedimientos de origen y aduaneros. Esto implica que, para cumplir con el acuerdo, Ecuador deberá modificar su legislación actual, lo que justifica la necesidad de la aprobación legislativa.
Además, el SECA incluye disposiciones sobre la protección de derechos de autor y la lucha contra la piratería, lo que también requiere la creación de leyes específicas para tipificar infracciones y establecer sanciones. La Corte recuerda que, según el artículo 132 de la Constitución, es necesario contar con una ley que regule estas cuestiones, lo que añade otra capa de complejidad al proceso de ratificación del acuerdo.
### Proceso de Aprobación y Participación Ciudadana
El dictamen de la Corte no solo establece la necesidad de aprobación legislativa, sino que también exige que el Tratado de Libre Comercio (TLC) sea publicado en el Registro Oficial y en el portal de la Corte Constitucional. Esto permitirá que, dentro de un plazo de 10 días a partir de su publicación, cualquier ciudadano pueda intervenir, defender o impugnar la constitucionalidad del acuerdo, ya sea de manera parcial o total. Este mecanismo de participación ciudadana es fundamental en el proceso democrático de Ecuador, ya que permite que la población se involucre en decisiones que pueden tener un impacto significativo en la economía del país.
Xavier Rosero, presidente de la Federación Ecuatoriana de Exportadores (Fedexpor), ha destacado que este dictamen representa un proceso de control constitucional previo a la ratificación del SECA. Esto significa que, aunque el acuerdo ha sido firmado y se ha iniciado el proceso de aprobación, aún queda un camino por recorrer antes de que pueda entrar en vigor. La Corte Constitucional deberá emitir un dictamen de constitucionalidad final, lo que añade un elemento de incertidumbre al futuro del acuerdo.
### Oportunidades y Desafíos del SECA
El SECA se presenta como una oportunidad significativa para Ecuador, ya que busca fomentar el comercio y la inversión entre Ecuador y Corea del Sur. La creación de una zona de libre comercio podría facilitar el acceso de productos ecuatorianos al mercado surcoreano, que es conocido por su alto poder adquisitivo y demanda de productos de calidad. Esto podría beneficiar a sectores clave de la economía ecuatoriana, como la agricultura, la pesca y la manufactura.
Sin embargo, también existen desafíos asociados con la implementación del acuerdo. La necesidad de modificar leyes y establecer nuevas regulaciones puede generar resistencia por parte de ciertos sectores de la sociedad y la política. Además, la capacidad del país para cumplir con las obligaciones establecidas en el SECA será crucial para garantizar que los beneficios del acuerdo se materialicen.
En resumen, el acuerdo comercial entre Ecuador y Corea del Sur representa una oportunidad para fortalecer los lazos económicos entre ambas naciones, pero su éxito dependerá de la aprobación legislativa y de la capacidad del país para adaptarse a las nuevas exigencias que implica este tratado. La participación ciudadana en el proceso de aprobación será fundamental para asegurar que se tomen en cuenta las preocupaciones y expectativas de la población en este importante tema.
