El 16 de noviembre de 2025, Ecuador se encuentra en un momento crucial, ya que casi 14 millones de ciudadanos se dirigen a las urnas para participar en una consulta popular y referéndum que podría redefinir el futuro político del país. Este proceso electoral es especialmente significativo, ya que se plantean cuatro preguntas que podrían llevar a la creación de una nueva asamblea constituyente, un tema que ha generado intensos debates en la sociedad ecuatoriana.
Desde las 07:00, los recintos electorales abrieron sus puertas, y el Consejo Nacional Electoral (CNE) ha reportado un alto nivel de participación, con un 41% de los votantes ya habiendo ejercido su derecho al voto a las 14:21. La obligatoriedad del voto para los ciudadanos entre 18 y 65 años asegura que la mayoría de la población esté involucrada en este proceso. Sin embargo, la jornada electoral no está exenta de desafíos, ya que se desarrolla en un contexto de violencia y tensiones políticas.
### Contexto Político y Social
La consulta popular de 2025 se lleva a cabo en un ambiente de creciente inseguridad y violencia, exacerbada por la lucha contra el narcotráfico y el crimen organizado. El presidente Daniel Noboa, quien asumió el cargo en medio de estas crisis, busca medir su apoyo popular a través de este referéndum. Las preguntas que se presentan a los votantes incluyen la posibilidad de permitir el regreso de bases militares extranjeras, la convocatoria a una nueva asamblea constituyente, la eliminación del financiamiento estatal a los partidos políticos y la reducción del número de asambleístas.
La violencia ha marcado el contexto de estas elecciones, con un despliegue de más de 57,000 policías y militares para garantizar la seguridad en los recintos electorales. En provincias como Manabí, donde se ha declarado un estado de excepción, la presencia de fuerzas del orden es aún más notable, con más de 5,000 efectivos resguardando la jornada electoral. Este despliegue busca prevenir incidentes y asegurar que los ciudadanos puedan votar en un ambiente seguro.
### Desarrollo de la Jornada Electoral
A medida que avanza el día, los reportes del CNE indican que la participación ha sido significativa, con un 41.39% de los votantes ya habiendo sufragado a las 13:00. En el exterior, la participación también ha sido notable, con más de 20,000 ecuatorianos votando en España, donde se han habilitado 19 recintos electorales. La embajadora de Ecuador en España, Wilma Andrade, ha destacado que la jornada transcurre sin inconvenientes, a pesar de la menor participación en comparación con elecciones presidenciales.
Sin embargo, la jornada no ha estado exenta de incidentes. En Esmeraldas, un presidente de una Junta Receptora del Voto fue detenido por sustraer papeletas de votación, un hecho que subraya la importancia de la vigilancia y la transparencia en el proceso electoral. Además, se han reportado casi 600 citaciones por violar la Ley Seca, que prohíbe el consumo de alcohol durante las elecciones.
En Guayas, las elecciones se desarrollan con normalidad, aunque bajo un fuerte resguardo policial. La presidenta del CNE, Diana Atamaint, ha enfatizado que el proceso se ha organizado con rigor técnico y que se han tomado todas las medidas necesarias para garantizar la transparencia y la seguridad del voto. A lo largo del día, se han realizado llamados a la ciudadanía para que acuda a las urnas y ejerza su derecho al voto, destacando la importancia de la participación en este momento decisivo para el país.
La jornada electoral también ha visto la participación de figuras políticas destacadas. Luisa González, presidenta de la Revolución Ciudadana, votó en Manabí y utilizó su plataforma para hacer un llamado a la unidad y la paz en el país. Su mensaje resuena en un contexto donde las divisiones políticas son palpables, y la necesidad de un diálogo constructivo es más urgente que nunca.
A medida que se acerca el cierre de las urnas a las 17:00, el CNE se prepara para emitir los primeros resultados oficiales, que se esperan a partir de las 18:30. La expectativa es alta, y los ciudadanos están atentos a los resultados que podrían marcar un cambio significativo en la dirección política de Ecuador. La consulta popular y referéndum de 2025 no solo es un ejercicio democrático, sino también una oportunidad para que los ecuatorianos se pronuncien sobre el futuro de su país en un momento de incertidumbre y desafío.
