El 16 de noviembre de 2025, Ecuador se encuentra en un momento crucial de su historia democrática, ya que casi 14 millones de ciudadanos están llamados a participar en una consulta popular y referéndum que podría definir el rumbo del país. Este evento electoral no solo es significativo por la cantidad de votantes, sino también por las decisiones que se tomarán en las urnas, que incluyen la posibilidad de convocar a una nueva asamblea constituyente y el regreso de bases militares extranjeras al país.
**Contexto Electoral y Participación Ciudadana**
Desde las 07:00 de la mañana, los recintos electorales abrieron sus puertas para recibir a los votantes. El Consejo Nacional Electoral (CNE) ha reportado un alto nivel de participación, con un 41,39% de los electores ya habiendo ejercido su derecho al voto a las 13:00. Este porcentaje es un indicativo de la importancia que los ciudadanos le otorgan a este proceso, especialmente en un contexto de creciente violencia y criminalidad en el país.
El presidente de Ecuador, Daniel Noboa, ha enfatizado la necesidad de que el pueblo se exprese sobre temas críticos como la seguridad y el narcotráfico. En su discurso tras votar, Noboa destacó la captura de un líder criminal como un ejemplo de la lucha del gobierno contra la delincuencia. Este tipo de declaraciones resuena con los votantes, quienes buscan respuestas efectivas a la crisis de seguridad que enfrenta el país.
La consulta popular incluye cuatro preguntas clave que los votantes deberán responder. Estas preguntas abordan temas como el financiamiento estatal a los partidos políticos, la reducción del número de asambleístas y la posibilidad de convocar a una nueva asamblea constituyente. La decisión sobre el regreso de bases militares extranjeras, prohibidas desde 2008, también está en juego, lo que añade un nivel de complejidad y controversia a la jornada electoral.
**Desarrollo de la Jornada Electoral**
A medida que avanza la jornada, se han reportado incidentes aislados, como la sustracción de papeletas en un recinto electoral en Esmeraldas, lo que ha llevado a la intervención de las autoridades. Sin embargo, la mayoría de los recintos han operado con normalidad, y el despliegue de más de 57.000 policías y militares ha garantizado la seguridad en los lugares de votación.
En el exterior, la participación de los ecuatorianos también ha sido notable. En Madrid, por ejemplo, más de 26.000 ciudadanos votaron, lo que representa un 36% de los empadronados en esa ciudad. La embajadora de Ecuador en España, Wilma Andrade, ha señalado que el proceso ha transcurrido sin inconvenientes, a pesar de la menor participación habitual en consultas populares en comparación con elecciones presidenciales.
Las autoridades han hecho un llamado a la calma y a la responsabilidad durante la jornada electoral. La presidenta del CNE, Diana Atamaint, ha asegurado que el proceso se ha organizado con rigor y transparencia, y ha instado a los ciudadanos a no difundir información no verificada sobre el proceso electoral. En este sentido, se ha recordado que los resultados oficiales se darán a conocer a partir de las 18:30, y que se espera tener el 80% de los votos contabilizados para las 23:00 del mismo día.
La jornada electoral también ha sido marcada por la participación activa de líderes políticos y sociales. Luisa González, presidenta de la Revolución Ciudadana, fue vista votando en Manabí, donde hizo un llamado a la unidad y a la esperanza en tiempos difíciles. Su presencia en las urnas es un reflejo del compromiso de los líderes políticos con el proceso democrático, a pesar de las tensiones que han caracterizado la política ecuatoriana en los últimos años.
En resumen, la consulta popular y referéndum de 2025 en Ecuador no solo representa una oportunidad para que los ciudadanos se pronuncien sobre temas cruciales para el futuro del país, sino que también es un testimonio de la resiliencia de la democracia ecuatoriana en un contexto de desafíos significativos. A medida que avanza la jornada, la atención se centra en la participación ciudadana y en los resultados que definirán el camino a seguir para Ecuador en los próximos años.
