Ecuador enfrenta un desafío significativo en su sector energético tras la reciente suspensión de la venta de electricidad desde Colombia. En respuesta a esta situación, el país ha activado al máximo su parque termoeléctrico, una medida que ha sido necesaria para cubrir la demanda interna de electricidad. Según datos del operador estatal de energía, Cenace, el 24 de enero de 2026, la generación termoeléctrica alcanzó los 1.237 megavatios, lo que representa el 32% de la electricidad total inyectada al sistema nacional.
La crisis energética se ha visto agravada por la temporada de estiaje, un período en el que la disponibilidad de agua para las centrales hidroeléctricas disminuye considerablemente. Sin embargo, las lluvias atípicas registradas desde el 8 de enero en la región del Austro, donde se encuentra el embalse Mazar, han contribuido a mantener la demanda. El caudal de agua que ingresa al reservorio ha sido superior al promedio histórico, alcanzando los 82 metros cúbicos por segundo, lo que ha permitido un ligero aumento en el nivel del embalse, que se sitúa en 2.145 metros sobre el nivel del mar.
La Central Mazar, que ha estado apagada desde el 23 de enero, ha jugado un papel crucial en la gestión del agua del embalse, evitando un consumo acelerado del recurso. Esta situación se produce en un contexto de tensiones comerciales entre Ecuador y Colombia, donde la imposición de un arancel del 30% a las importaciones colombianas ha llevado a una escalada de medidas unilaterales que han afectado la relación bilateral.
**Desafíos del Parque Termoeléctrico**
El uso intensivo de las termoeléctricas en Ecuador no solo responde a la crisis actual, sino que también pone de manifiesto los problemas estructurales del sistema eléctrico del país. Más de un tercio de las plantas termoeléctricas tienen entre 30 y 52 años de antigüedad, lo que provoca frecuentes fallas y la necesidad de mantenimiento constante. Según el Plan Maestro de Electricidad, 13 centrales que comenzaron a operar en las décadas de 1970, 1980 y 1990 han superado su vida útil, lo que ha llevado a una indisponibilidad significativa en momentos críticos.
Por ejemplo, el 16 de enero de 2026, de los 2.088 megavatios disponibles en el parque termoeléctrico, 797 megavatios estaban fuera de servicio, lo que representa un 20% de la demanda total del país. Esta situación resalta la urgencia de modernizar la infraestructura energética de Ecuador para garantizar un suministro eléctrico confiable y sostenible.
**Impacto de las Condiciones Climáticas**
Las condiciones climáticas han jugado un papel crucial en la gestión de la demanda eléctrica en Ecuador. Las lluvias atípicas han permitido que el país mantenga un nivel de agua aceptable en sus embalses, lo que es vital durante la temporada de estiaje. Sin embargo, la dependencia de las lluvias para la generación hidroeléctrica también plantea un riesgo, ya que el cambio climático puede alterar los patrones de precipitación en el futuro.
El gobierno ecuatoriano ha tomado medidas para mitigar el impacto de la crisis energética, pero la situación actual pone de relieve la necesidad de diversificar las fuentes de energía y mejorar la infraestructura existente. La combinación de generación termoeléctrica y la gestión eficiente de los recursos hídricos será fundamental para enfrentar los desafíos energéticos del país en los próximos años.
La relación entre Ecuador y Colombia, marcada por tensiones comerciales y decisiones unilaterales, también influye en la estabilidad del sistema eléctrico. La suspensión de la venta de electricidad desde Colombia ha sido un factor determinante en la activación del parque termoeléctrico ecuatoriano, lo que subraya la interdependencia energética entre ambos países.
En resumen, Ecuador se encuentra en un momento crítico en su historia energética, donde la activación de su parque termoeléctrico es una respuesta inmediata a la crisis actual. Sin embargo, la necesidad de modernización y diversificación del sistema eléctrico es más urgente que nunca para garantizar un futuro energético sostenible y resiliente.
