Las intensas lluvias que han azotado las provincias de Azuay y Morona Santiago han dejado un saldo trágico y múltiples emergencias en la región. El 28 de enero de 2026, un deslizamiento de tierra en el cantón Paute cobró la vida de un hombre de 71 años, quien se encontraba esperando el bus en una parada. Este incidente ha resaltado la vulnerabilidad de las áreas propensas a deslizamientos, especialmente durante temporadas de lluvias intensas.
### Impacto del Deslizamiento en Paute
El deslizamiento de tierra ocurrió en el sector Abdón Calderón, donde las precipitaciones de la noche anterior provocaron el desprendimiento de material desde una ladera. El Cuerpo de Bomberos de Paute confirmó la muerte del hombre, quien estaba acompañado de su mascota, que resultó gravemente herida y fue rescatada por los equipos de emergencia. La situación en la zona es crítica, ya que el jefe del Cuerpo de Bomberos advirtió sobre el alto caudal de agua que sigue descendiendo desde la peña, lo que aumenta el riesgo de nuevos deslizamientos.
Las autoridades han instado a la población a mantenerse alejados de las zonas inestables y están evaluando la necesidad de evacuar algunas viviendas cercanas al área afectada. La emergencia ha movilizado maquinaria y equipos de rescate para realizar labores de limpieza y asegurar la seguridad de los residentes.
### Cierre de Vías y Otras Emergencias
Además del trágico incidente en Paute, las lluvias han causado el desbordamiento de la quebrada Siete Palmos en el cantón Limón Indanza, en Morona Santiago. Este desbordamiento ha llevado al cierre total de la vía de segundo orden Plan de Milagro–Gualaceo, afectando aproximadamente 1.000 metros de la carretera. Como resultado, varios vehículos, incluyendo un bus y dos camiones, quedaron atascados en el material arrastrado por la corriente. El Cuerpo de Bomberos logró evacuar a 10 pasajeros del bus, mientras que el resto de los ocupantes pudo salir por sus propios medios.
Las autoridades de la Secretaría de Gestión de Riesgos han estado monitoreando la situación y han emitido alertas sobre el estado de las vías en la región. La vía Cuenca-Molleturo, que también sufrió un deslizamiento el 27 de enero, se encuentra parcialmente habilitada, pero se recomienda precaución a los conductores que transiten por esta ruta.
El Instituto Nacional de Meteorología e Hidrología (Inamhi) ha pronosticado que las lluvias y tormentas eléctricas continuarán intensificándose en Ecuador hasta el 30 de enero, lo que podría agravar aún más la situación en las provincias afectadas. Las autoridades están en alerta máxima y han instado a la población a estar atenta a las recomendaciones y a evitar las áreas de riesgo.
La combinación de lluvias intensas y la topografía de la región hace que los deslizamientos de tierra sean un fenómeno recurrente, lo que subraya la necesidad de una planificación urbana adecuada y de medidas preventivas para mitigar el impacto de estos eventos naturales. La comunidad debe estar informada y preparada para actuar en caso de emergencias, y las autoridades deben continuar trabajando en la mejora de la infraestructura y en la educación sobre riesgos naturales.
La situación en Azuay y Morona Santiago es un recordatorio de la fuerza de la naturaleza y de la importancia de la preparación ante desastres. Las lluvias pueden ser impredecibles, pero la respuesta de la comunidad y de los servicios de emergencia puede marcar la diferencia en la salvaguarda de vidas y propiedades.