La ciudad de Cuenca enfrenta una grave crisis de abastecimiento de agua potable, que ha dejado a varios barrios sin este recurso vital durante cuatro días. La situación se originó tras la crecida del río Yanuncay, que dañó las tuberías que abastecen la planta de Sustag, lo que ha llevado a la Empresa de Agua Potable y Alcantarillado (ETAPA EP) a implementar medidas de emergencia para mitigar el impacto en la población.
La crecida del río, provocada por intensas lluvias, resultó en la rotura de una tubería crucial que conecta la planta de Sustag con los tanques de reserva de agua. A pesar de que la empresa anunció la reparación de la tubería, muchos residentes aún reportan la falta de agua en sus hogares. La situación ha generado un creciente descontento entre los ciudadanos, quienes han expresado sus quejas a través de las redes sociales, demandando respuestas y soluciones rápidas.
### Medidas de Emergencia y Respuesta de ETAPA EP
Ante la crisis, ETAPA EP ha desplegado tanqueros en diferentes puntos de la ciudad para abastecer a los barrios más afectados. La empresa ha informado que estos tanqueros estarán disponibles mientras se trabaja en la recuperación de las reservas del sistema. Sin embargo, la distribución de agua no ha sido suficiente para satisfacer la demanda de los habitantes, que continúan sufriendo por la falta de este recurso esencial.
Verónica Polo, gerente de ETAPA EP, ha indicado que los trabajos de reparación se concentraron en la zona de Barabón Grande, donde se registró el daño más severo. A pesar de los esfuerzos realizados, la empresa ha reconocido que los trabajos tomaron más tiempo del previsto, lo que ha contribuido a la prolongación de la crisis.
El alcalde de Cuenca, Cristian Zamora, también ha estado al tanto de la situación y ha informado que las cuadrillas de ETAPA EP han logrado realizar las uniones necesarias para restablecer el flujo de agua desde la planta de Sustag hacia los tanques de reserva. Sin embargo, el proceso de llenado de los tanques puede tardar entre dos y tres horas, lo que significa que el suministro de agua no se reestablecerá de inmediato en todos los sectores.
### Reacciones de la Comunidad y Demandas de Soluciones
La falta de agua ha generado una ola de reclamos por parte de los ciudadanos, quienes han expresado su frustración en las redes sociales. Comentarios como «no tenemos agua desde el viernes» y «ya hemos esperado demasiado tiempo» son comunes entre los mensajes publicados en la cuenta de Facebook de ETAPA. Los residentes de barrios como Misicata, Ordóñez Lasso y San Joaquín han sido particularmente vocales sobre su situación, demandando una solución rápida y efectiva.
La empresa ha intentado mantener informada a la ciudadanía sobre el cronograma de distribución de agua potable mediante tanqueros, pero la realidad es que muchos sectores siguen sin el servicio. La situación es crítica, y los habitantes se ven obligados a buscar alternativas para abastecerse de agua, lo que puede ser un desafío en medio de la crisis.
ETAPA EP ha reiterado su compromiso de restablecer el servicio de agua de manera gradual, especialmente en las zonas más altas de la ciudad, donde el suministro puede ser más complicado. Sin embargo, la incertidumbre sobre cuándo se normalizará la situación ha dejado a muchos ciudadanos preocupados y ansiosos por una solución definitiva.
La crisis de agua en Cuenca es un recordatorio de la importancia de contar con infraestructuras adecuadas y sistemas de gestión de recursos hídricos eficientes. La comunidad espera que las autoridades tomen medidas preventivas para evitar que situaciones similares se repitan en el futuro, garantizando así el acceso al agua potable para todos los ciudadanos. La situación actual también pone de manifiesto la necesidad de una mayor inversión en infraestructura y en la gestión de recursos hídricos, para asegurar que la población no vuelva a enfrentar una crisis de esta magnitud.