La reciente disputa entre el Municipio de Guayaquil y el Servicio Nacional de Contratación Pública (Sercop) ha puesto en el centro de atención la crítica situación de la importación de insulina en la ciudad. Este conflicto se ha intensificado tras la suspensión temporal de varios contratos municipales, incluyendo el que se refiere a la adquisición de insulina, un medicamento vital para los pacientes diabéticos. La situación ha generado un clamor por parte de las autoridades locales, quienes han calificado las decisiones del Sercop como un «crimen de lesa humanidad».
El 28 de noviembre de 2025, el coordinador legal del Municipio, César Poveda, ofreció una rueda de prensa en la que expresó su desacuerdo con la suspensión de los contratos, argumentando que el proceso de adquisición de insulina cumplía con todos los requisitos legales y sanitarios exigidos. Según Poveda, el contrato suspendido, que superaba el millón de dólares y tenía como objetivo la compra de 100,000 dosis de insulina para hospitales municipales, era crucial para abastecer a los pacientes que actualmente enfrentan un desabastecimiento crítico de este medicamento en el sistema público.
### La Importancia de la Insulina y el Desabastecimiento Actual
La insulina es un medicamento esencial para las personas con diabetes, y su falta puede tener consecuencias graves para la salud de los pacientes. En Guayaquil, muchos pacientes han reportado precios exorbitantes por la insulina, llegando a pagar hasta 55 dólares por un frasco. Esta situación ha llevado a un aumento en la preocupación pública y ha puesto de relieve la necesidad urgente de garantizar el acceso a este medicamento.
El Municipio ha defendido su posición, afirmando que el proceso de compra de insulina había seguido todos los pasos necesarios, incluyendo la Verificación de Producción Nacional (VPN), un requisito previo para la importación de medicamentos no fabricados en el país. Poveda enfatizó que, hasta la fecha, no existe en Ecuador una fábrica que produzca insulina, lo que hace aún más crítica la necesidad de importar el medicamento.
La suspensión de este contrato no solo afecta a los pacientes diabéticos, sino que también ha generado un efecto dominó en otros servicios esenciales. El Municipio ha señalado que, además de la insulina, el Sercop ha bloqueado otros 39 procesos de adquisición, incluyendo contratos para cámaras de videovigilancia y suministros de seguridad, lo que pone en riesgo la seguridad de los ciudadanos en una de las ciudades más inseguras del país.
### Reacciones del Municipio y Propuestas de Solución
Ante la falta de respuesta del Sercop, el Municipio de Guayaquil ha solicitado la creación de una mesa técnica que incluya a todas las instituciones involucradas para revisar los procesos detenidos. Poveda ha argumentado que las suspensiones parecen ser parte de un intento de «maniatar» al alcalde Aquiles Álvarez, lo que podría tener repercusiones graves para la administración local y la salud pública.
El Municipio ha enviado siete oficios al Sercop solicitando explicaciones sobre las suspensiones, pero hasta el momento no ha recibido respuesta. Esta falta de comunicación ha generado frustración entre las autoridades locales y los ciudadanos, quienes ven en riesgo su acceso a medicamentos vitales y servicios de seguridad.
La situación actual en Guayaquil refleja un problema más amplio en el sistema de salud pública de Ecuador, donde el desabastecimiento de medicamentos ha sido un tema recurrente. La crisis de insulina es solo un ejemplo de cómo las decisiones administrativas pueden tener un impacto directo en la vida de los ciudadanos, especialmente en un contexto donde la salud es una prioridad.
La comunidad médica y los pacientes han hecho un llamado a las autoridades para que se tomen medidas inmediatas que garanticen el suministro de insulina y otros medicamentos esenciales. La falta de acceso a estos productos no solo afecta la calidad de vida de los pacientes, sino que también pone en riesgo la salud pública en general.
En resumen, la disputa entre el Municipio de Guayaquil y el Sercop sobre la importación de insulina es un reflejo de los desafíos más amplios que enfrenta el sistema de salud en Ecuador. La necesidad de un diálogo constructivo y soluciones efectivas es más urgente que nunca, ya que la salud de miles de pacientes depende de ello.
