El Municipio de Guayaquil ha expresado su firme oposición a la propuesta del Gobierno central de reformar los estatutos de la Autoridad Aeroportuaria de Guayaquil. Esta medida, que permitiría al Ejecutivo tener una participación directa en el directorio del organismo que administra el aeropuerto, ha generado un intenso debate en la ciudad. La vicealcaldesa Tatiana Coronel y otros funcionarios municipales han defendido la gestión actual del aeropuerto, argumentando que cualquier cambio podría perjudicar un modelo que ha demostrado ser eficiente durante más de dos décadas.
Durante una reciente sesión del Concejo Cantonal, las autoridades municipales cuestionaron la necesidad de modificar un sistema que, según ellos, ha funcionado adecuadamente. Coronel enfatizó que «si algo funciona bien, lo responsable es fortalecerlo, no quitarlo». Esta declaración resuena con la preocupación de muchos guayaquileños que ven en el aeropuerto no solo un medio de transporte, sino también un motor económico vital para la región.
### La Propuesta del Gobierno y sus Implicaciones
El Ministerio de Infraestructura y Transporte ha solicitado formalmente al Municipio que se reformen los estatutos de la Autoridad Aeroportuaria, lo que implicaría que el directorio del organismo estaría compuesto por representantes del Municipio y del Gobierno central en partes iguales. Además, el presidente del directorio sería designado por el Ejecutivo, lo que le otorgaría un voto dirimente en caso de empate.
Esta propuesta ha sido recibida con escepticismo por parte de las autoridades locales. La alcaldesa subrogante, Tatiana Coronel, ha señalado que la intervención del Gobierno podría llevar a un manejo ineficiente del aeropuerto y de los fondos que este genera. «El aeropuerto genera USD 30 millones anuales que son de los guayaquileños y además tiene un fideicomiso de USD 400 millones», afirmó, subrayando la importancia económica de la terminal aérea para la ciudad.
El procurador síndico municipal, Francisco Mendoza, también ha expresado su preocupación, indicando que el Municipio ya ha respondido al ministerio solicitando una aclaración sobre los fundamentos jurídicos de su petición. Mendoza argumenta que no existe un marco legal que justifique la intervención del Gobierno en la gestión del aeropuerto, lo que pone en duda la legitimidad de la solicitud.
### Impacto Económico y Autonomía Municipal
La gestión del aeropuerto de Guayaquil ha sido delegada al Municipio desde el año 2000, cuando se emitió un decreto ejecutivo que creó la Autoridad Aeroportuaria de Guayaquil. Desde entonces, la operación del aeropuerto ha sido concesionada a la empresa Tagsa, un contrato que se mantiene vigente hasta 2031. Esta delegación ha permitido que el Municipio administre de manera autónoma los recursos y las operaciones del aeropuerto, lo que ha contribuido a su desarrollo y eficiencia.
Sin embargo, Mendoza ha señalado que desde noviembre de 2025, el Ministerio ha comenzado a intervenir de manera progresiva en la gestión del aeropuerto, lo que ha generado tensiones entre ambas entidades. Según él, el ministerio ha tomado decisiones que podrían considerarse ilegítimas, como la suspensión de las reuniones del directorio de la Autoridad Aeroportuaria y la paralización de la ejecución presupuestaria.
La preocupación por la autonomía del Municipio es un tema recurrente en este debate. Las autoridades locales argumentan que cualquier intento de control por parte del Gobierno central no solo afectaría la administración del aeropuerto, sino que también podría tener repercusiones negativas en la economía local. La gestión eficiente del aeropuerto ha sido clave para atraer inversiones y fomentar el turismo, lo que a su vez ha beneficiado a otros sectores de la economía guayaquileña.
En este contexto, la defensa de la gestión municipal del aeropuerto se convierte en un tema crucial para los guayaquileños. La comunidad está atenta a cómo se desarrollará esta controversia y qué decisiones se tomarán en el futuro. La capacidad del Municipio para mantener el control sobre el aeropuerto y asegurar su funcionamiento eficiente será fundamental para el desarrollo económico de Guayaquil en los próximos años.
