El reciente anuncio del Instituto Ecuatoriano de Seguridad Social (IESS) sobre el adelanto del pago de la decimotercera pensión ha generado una ola de confusión entre los jubilados. Este tema ha cobrado relevancia en el contexto de las medidas económicas implementadas por el Gobierno, especialmente en fechas cercanas a las festividades de fin de año. Sin embargo, es crucial entender las razones detrás de la imposibilidad de adelantar este pago y las diferencias legales que lo sustentan.
### La confusión inicial sobre el adelanto del décimo
El 7 de octubre de 2025, la ministra de Trabajo, Ivonne Núñez, anunció que el IESS realizaría un adelanto de la decimotercera pensión, también conocida como Bono Navideño, el 14 de noviembre. Esta medida fue presentada como parte de un plan para estimular la economía local durante el Black Friday y el Cyber Monday, días en los que se espera un aumento en el consumo. Sin embargo, a medida que se acercaba la fecha, muchos jubilados comenzaron a preguntarse por qué no habían recibido el pago prometido.
El 14 de noviembre, el IESS emitió un comunicado aclarando que, aunque se había realizado un adelanto de las pensiones, este no correspondía al décimo. La confusión se debió a la diferencia entre el pago de la decimotercera pensión para jubilados y la decimotercera remuneración para el sector público. Mientras que el sector público puede recibir este bono antes del 24 de diciembre, la Ley de Seguridad Social establece que el pago a los jubilados debe hacerse en diciembre, lo que significa que no se puede adelantar.
### Diferencias legales en los pagos
La Ley Orgánica de Servicio Público (Losep) permite a las entidades públicas realizar el pago de la decimotercera remuneración hasta el 24 de diciembre, lo que les otorga flexibilidad para adelantar este beneficio. En contraste, la Ley de Seguridad Social es más restrictiva en cuanto a los jubilados, estableciendo que el pago debe realizarse en el mes de diciembre. Esta diferencia ha llevado a que los jubilados del IESS no reciban el bono navideño en la misma fecha que sus contrapartes en el sector público.
El IESS, en su comunicado, explicó que la transferencia de las pensiones de jubilación se realiza normalmente el 20 de cada mes, y que el adelanto de la pensión que se había mencionado se refería a una transferencia de USD 349 millones, que corresponde a las pensiones regulares y no al décimo. Esto significa que los jubilados deberán esperar hasta diciembre para recibir su bono navideño, como es habitual.
La situación ha generado descontento entre los jubilados, quienes esperaban recibir el adelanto como una ayuda en un momento crítico del año. La falta de claridad en la comunicación del Gobierno y del IESS ha contribuido a la frustración de muchos, quienes se sienten desinformados y desatendidos.
### Impacto en la economía local
El adelanto del décimo para el sector público fue presentado como una estrategia para dinamizar la economía local en un periodo donde el consumo suele aumentar debido a las festividades. Sin embargo, la exclusión de los jubilados del IESS de este beneficio plantea interrogantes sobre la equidad de las políticas económicas implementadas por el Gobierno.
La situación también resalta la necesidad de una mayor transparencia y claridad en la comunicación de las decisiones gubernamentales. Los jubilados, que han trabajado toda su vida y han contribuido al sistema de seguridad social, merecen recibir información precisa sobre sus derechos y beneficios. La falta de claridad no solo afecta a los jubilados, sino que también puede tener repercusiones en la confianza pública hacia las instituciones encargadas de la seguridad social.
### Reflexiones sobre el futuro
A medida que se acercan las festividades de fin de año, es fundamental que el Gobierno y el IESS trabajen en mejorar la comunicación con los jubilados y la ciudadanía en general. La implementación de políticas que beneficien a todos los sectores de la población es esencial para fomentar un ambiente de confianza y colaboración entre el Gobierno y sus ciudadanos.
Además, es crucial que se revisen las leyes y regulaciones que rigen los pagos de pensiones y beneficios para jubilados, para evitar confusiones en el futuro. La equidad en el trato a los jubilados y a los empleados del sector público debe ser una prioridad, especialmente en momentos en que la economía enfrenta desafíos significativos.
En resumen, la situación actual del adelanto del décimo para los jubilados del IESS pone de manifiesto la importancia de una comunicación clara y efectiva, así como la necesidad de revisar las normativas que rigen estos beneficios. Solo así se podrá garantizar que todos los ciudadanos reciban el trato justo que merecen.
