La situación del suministro eléctrico en Ecuador ha cobrado relevancia en las últimas semanas debido a la disminución de lluvias que afecta el embalse de Mazar, un recurso vital para la generación de energía en el país. En este contexto, el sector energético privado de Colombia ha garantizado que podrá continuar vendiendo electricidad a Ecuador hasta marzo de 2026, un periodo crítico para el país andino que enfrenta el estiaje, una época de sequía que históricamente afecta su capacidad de generación eléctrica.
El embalse de Mazar, que es fundamental para el sistema eléctrico ecuatoriano, ha visto una reducción en su caudal de ingreso de agua. Según datos recientes, el caudal promedio ha caído de 97 metros cúbicos por segundo en noviembre a solo 33 metros cúbicos por segundo en las primeras semanas de diciembre. Esta disminución se ha atribuido a la falta de lluvias en el sur de Ecuador, lo que ha llevado a las autoridades a estar en alerta sobre el estado del suministro eléctrico.
### La Importancia del Intercambio Eléctrico con Colombia
La relación energética entre Ecuador y Colombia es crucial, especialmente durante el periodo de estiaje. Alejandro Castañeda, presidente de la Asociación Nacional de Empresas Generadoras (Andeg), ha señalado que las condiciones meteorológicas en Colombia son favorables, con embalses que mantienen un 83% de su capacidad. Esto permite que Colombia continúe exportando electricidad a Ecuador, lo que representa entre el 3% y el 4% de la generación eléctrica del país vecino.
El 16 de diciembre, Ecuador importó 325 megavatios de electricidad de Colombia, con la posibilidad de alcanzar hasta 450 megavatios. Esta importación es vital para mantener la estabilidad del sistema eléctrico ecuatoriano, que depende en gran medida de la energía hidroeléctrica. A pesar de que los embalses de Ecuador están en mejores condiciones que en años anteriores, la caída del caudal de Mazar ha generado preocupación entre los expertos.
La ministra de Ambiente y Energía, Inés Manzano, ha asegurado que el nivel del embalse de Mazar es óptimo y que no se prevén cortes energéticos en el corto plazo. Sin embargo, ha reconocido que el caudal ha variado y que el sistema eléctrico está preparado para enfrentar posibles contingencias, gracias a la recuperación de unidades termoeléctricas que estaban fuera de servicio.
### Desafíos y Proyecciones Futuras
A pesar de las garantías de suministro, la situación sigue siendo delicada. El ingeniero hidroeléctrico Ricardo Buitrón ha advertido que si la falta de lluvias persiste, Ecuador podría enfrentar un déficit de hasta 300 megavatios, lo que podría llevar a cortes de luz. Este escenario se agrava considerando que el país requiere aproximadamente 4.000 megavatios de energía eléctrica al día, y con la importación de 450 megavatios de Colombia, la capacidad total podría no ser suficiente para cubrir la demanda.
El complejo hidroeléctrico Paute, que incluye el embalse de Mazar, es responsable de aproximadamente el 38% de la demanda eléctrica nacional. La dependencia de las lluvias para la generación de energía eléctrica hace que el sistema sea vulnerable a las variaciones climáticas. Buitrón ha señalado que, aunque el sistema ha estado funcionando adecuadamente, no se han tomado las medidas necesarias para asegurar una generación térmica suficiente que respalde la generación hidroeléctrica.
Las proyecciones meteorológicas para los próximos días son algo alentadoras. El subgerente de Gestión Ambiental de la Empresa de Agua Potable de Cuenca, Rigoberto Guerrero, ha indicado que se espera un retorno de las lluvias con una probabilidad del 60% en la región de Cuenca, lo que podría ayudar a mejorar la situación del caudal del río Tarqui, que alimenta el embalse de Mazar. Sin embargo, la incertidumbre persiste, y las autoridades están monitoreando la situación de cerca.
El Instituto Nacional de Meteorología e Hidrología (Inamhi) ha emitido alertas sobre la posibilidad de lluvias y tormentas eléctricas en varias regiones del país, lo que podría influir positivamente en el nivel de los embalses. A medida que Ecuador navega por este periodo crítico, la colaboración con Colombia y la gestión eficiente de sus recursos hídricos serán fundamentales para garantizar la estabilidad del suministro eléctrico en el país.
