En Guayaquil, la situación de la seguridad vial se ha vuelto crítica, con un aumento del 23% en las muertes por siniestros viales durante el año 2025. Según datos del Observatorio de Movilidad de la Agencia de Tránsito y Movilidad (ATM), entre enero y octubre de este año, 250 personas han perdido la vida en las vías de la ciudad, lo que representa 48 muertes más que en el mismo período del año anterior. Este incremento ha generado preocupación y un debate sobre las causas detrás de estas alarmantes estadísticas.
El alcalde de Guayaquil, Aquiles Alvarez, ha señalado que la falta de fotorradares de velocidad es uno de los principales factores que ha contribuido a este aumento en la mortalidad. Desde abril de 2025, 42 fotorradares han estado fuera de servicio debido a una orden de la Agencia Nacional de Tránsito (ANT). Alvarez ha descrito la situación como un «desastre», afirmando que Guayaquil tiene la tasa más alta de mortalidad por siniestros viales en toda Latinoamérica. Sin embargo, esta afirmación no se alinea con los datos disponibles, que indican que la tasa de muertes viales en Guayaquil es de 9.4 por cada 100,000 habitantes, inferior a la de otras ciudades de la región, como Lima y Quito.
La ciudad de Quito, por ejemplo, ha implementado una serie de medidas para abordar la siniestralidad vial, incluyendo controles preventivos, campañas de concientización y la instalación de radares pedagógicos, en colaboración con la iniciativa filantrópica Bloomberg. Pamela Villacrés, representante de esta iniciativa, ha destacado que la velocidad es uno de los principales factores de riesgo en los accidentes de tránsito y que la siniestralidad está en aumento a nivel mundial, especialmente entre los motociclistas.
**Causas del Aumento de Accidentes**
El incremento en las fatalidades viales en Guayaquil no puede atribuirse únicamente a la falta de fotorradares. Expertos en transporte han señalado que la ausencia de estos dispositivos es solo un factor disuasivo y que se necesita una estrategia integral que incluya campañas de reeducación vial para conductores y peatones. Alejandro Chanabá, máster en transporte y docente investigador, ha enfatizado que el crecimiento del parque automotor en la ciudad también juega un papel crucial en el aumento de accidentes.
Además, la situación se ha visto agravada por la falta de regulación de los motociclistas, cuyo número ha aumentado significativamente en los últimos años. Alberto Hidalgo, urbanista especialista en movilidad, ha indicado que las víctimas mortales en las vías son principalmente peatones, ciclistas y motociclistas, quienes representan el 46% de las muertes. La falta de infraestructura adecuada y el diseño de ciertas vías que fomentan el exceso de velocidad son factores que deben ser abordados para mejorar la seguridad vial.
A pesar de que la ATM ha ampliado la cobertura de sus cámaras de monitoreo para detectar infracciones, las sanciones se han centrado en prevenir el bloqueo de intersecciones y el estacionamiento en doble columna, lo que también afecta la movilidad y eleva el riesgo de siniestros. La falta de un enfoque integral y coordinado entre el gobierno, las municipalidades y la ciudadanía es evidente en la crisis actual.
**Medidas Propuestas para Mejorar la Seguridad Vial**
Ante el alarmante aumento de muertes por accidentes de tránsito, se han propuesto varias medidas para mejorar la seguridad vial en Guayaquil. La iniciativa internacional Bloomberg ha sugerido implementar una política integral de reducción de velocidad en las avenidas más peligrosas, donde se concentran casi la mitad de las muertes viales. Esto implicaría reducir la velocidad permitida de 90 a 50 kilómetros por hora en estas vías.
Además, se ha planteado la necesidad de realizar una intervención en la infraestructura vial, ya que muchos diseños actuales invitan a los conductores a acelerar. La crisis de siniestralidad vial se ha convertido en un problema de salud pública, siendo la segunda causa de muerte en el país después de los homicidios. La normalización de esta situación ha llevado a que se considere como una «pandemia silenciosa» que requiere atención urgente.
En resumen, el aumento de muertes por siniestros viales en Guayaquil es un problema complejo que requiere un enfoque multidimensional. La falta de fotorradares es solo una parte del problema, y es necesario implementar una serie de medidas que aborden tanto la educación vial como la infraestructura para garantizar la seguridad de todos los usuarios de las vías. La colaboración entre las autoridades y la ciudadanía es esencial para revertir esta tendencia y salvar vidas en las calles de Guayaquil.
