La música ha sido un refugio y una pasión para muchas personas, pero pocos tienen el valor de dejar atrás una vida estable para seguir sus sueños. Este es el caso de Andrea Nivelo, una DJ guayaquileña que, tras descubrir su verdadera vocación, decidió renunciar a su trabajo de oficina para dedicarse por completo a la música. A sus 34 años, Andrea ha logrado construir una marca personal en el mundo de la música electrónica, tocando en discotecas, eventos corporativos y fiestas privadas.
### Un Viaje Musical Desde la Oficina hasta el Escenario
Andrea Nivelo comenzó su carrera profesional en un entorno muy diferente al que vive hoy. Estudió Fotografía Digital y trabajó en varios oficios, incluso junto a su padre. Sin embargo, desde su adolescencia, siempre sintió una conexión especial con la música electrónica. Su sueño de asistir a Tomorrowland, uno de los festivales de música más importantes del mundo, se convirtió en una realidad que cambió su vida para siempre.
La experiencia en Bélgica fue un punto de inflexión. Al regresar a Ecuador, Andrea se dio cuenta de que quería dedicarse a la música de manera profesional. Sin embargo, el camino no fue fácil. Al principio, pocos colegas la tomaron en serio, hasta que conoció a DJ Monillo, un experimentado DJ con 25 años de trayectoria. Monillo no solo le ofreció su apoyo y orientación, sino que también se convirtió en su pareja.
A pesar de que su amor por el reguetón fue lo que inicialmente la atrajo a la música, Andrea se ha especializado en géneros como el tech house y el afro house latino, sin dejar de lado otros estilos. Su capacidad para adaptarse a diferentes públicos y eventos ha sido clave para su éxito. «El trabajo de hormiga que implica buscar la música adecuada para cada evento es lo más difícil», comenta Andrea.
### Desafíos y Triunfos en el Mundo de la Música
La vida de un DJ no es solo tocar en un escenario; implica una serie de desafíos que van más allá de la música. Andrea ha tenido que aprender a lidiar con la presión de ser una mujer en un mundo predominantemente masculino. Aunque reconoce que las mujeres pueden tener ciertas ventajas en el mercado, también ha sentido la discriminación y la competencia feroz. «Es complicado, pero prefiero mantenerme al margen y concentrarme en mi trabajo», dice.
Uno de los aspectos más difíciles de su carrera ha sido la incertidumbre financiera. «Hay meses buenos y otros malos», explica. Sin embargo, Andrea ha encontrado su lugar en el mercado y ha construido una reputación sólida. La llegada de nuevos clientes y la demanda de sus servicios son señales de que su carrera está en ascenso.
Además de tocar en eventos, Andrea también se dedica a la organización y planificación de sus presentaciones. «Siempre hay algo que hacer», afirma. Su perfeccionismo y atención a la imagen son aspectos que considera fundamentales en su trabajo. La fotografía, aunque la dejó de lado, sigue siendo una herramienta valiosa que utiliza para promocionarse y conectar con su audiencia.
A pesar de los desafíos, Andrea se siente afortunada de haber encontrado su pasión. «No importa si la reunión o fiesta es de día o de noche, siempre estoy lista para dar lo mejor de mí», dice con entusiasmo. Su dedicación y amor por la música la han llevado a explorar nuevas oportunidades, como aprender a tocar la batería, un instrumento que ha visto en otros DJs y que quiere incorporar a sus presentaciones.
La vida personal de Andrea también ha sido un tema de interés. Su relación con DJ Monillo ha tenido altibajos, pero ambos comparten una conexión profunda a través de la música. «Estamos enfocados en nuestras carreras, pero siempre hay química entre nosotros», comenta.
A medida que su carrera avanza, Andrea Nivelo se mantiene firme en su objetivo de expandir su marca y tocar en más lugares, tanto dentro como fuera del país. Su historia es un testimonio de cómo seguir la pasión puede llevar a una vida plena y satisfactoria, a pesar de los obstáculos que puedan surgir en el camino. La música no solo ha transformado su vida, sino que también ha sido el motor que la impulsa a seguir adelante, buscando siempre nuevas formas de evolucionar y mejorar en su arte.
