La LigaPro 2025 ha generado un gran debate entre aficionados y expertos del fútbol ecuatoriano. A medida que se acerca el final de la fase inicial, se hace evidente que el nuevo sistema de campeonato, diseñado para aumentar la cantidad de partidos y reducir la inactividad, ha resultado en una competición que carece de la emoción y la incertidumbre que los seguidores esperan. Con Independiente del Valle (IDV) liderando la tabla con una ventaja considerable, muchos se preguntan si este formato realmente cumple con su propósito de ofrecer un torneo más atractivo.
### Un Sistema Cuestionado
El actual formato de la LigaPro fue implementado con la intención de jugar más partidos a lo largo del año. Anteriormente, los equipos enfrentaban largos periodos de inactividad entre las etapas del torneo, lo que afectaba tanto la preparación como el interés de los aficionados. Sin embargo, el nuevo sistema ha traído consigo una fase inicial de 30 fechas, seguida de dos hexagonales y un cuadrangular por el descenso. Aunque la idea era premiar la regularidad, la realidad es que ha surgido una falta de competitividad que ha dejado a muchos espectadores desilusionados.
Independiente del Valle se ha posicionado como el claro favorito para llevarse el título, acumulando 56 puntos y una diferencia de goles de +26. Esta ventaja de nueve puntos sobre su más cercano perseguidor, Barcelona SC, y de 12 sobre Liga de Quito, ha llevado a que la lucha por el campeonato se sienta más como un mero trámite que como una competencia reñida. La posibilidad de que otro equipo alcance a IDV es prácticamente nula, lo que ha generado un ambiente de desinterés en la fase final del torneo.
El segundo hexagonal, que otorga un cupo a la Copa Sudamericana 2026, ha sido calificado como insípido, ya que los verdaderos incentivos para los clubes son el título y la clasificación a la Copa Libertadores. La falta de emoción se extiende también al cuadrangular por el descenso, donde equipos como Emelec y El Nacional parecen estar a salvo de cualquier riesgo, a menos que ocurra un giro inesperado en los resultados.
### La Brecha Entre Equipos
Uno de los factores que ha contribuido a la falta de competitividad en la LigaPro 2025 es la crisis económica que afecta a muchos clubes ecuatorianos. La incapacidad de fichar jugadores de calidad ha creado una brecha significativa entre los equipos más fuertes, como Independiente del Valle, y aquellos que luchan por mantenerse en la parte media o baja de la tabla. Esta situación ha llevado a que la calidad del fútbol en el país se vea comprometida, afectando la experiencia de los aficionados.
La hegemonía de IDV no solo se debe a su regularidad, sino también a la irregularidad de sus rivales. Equipos como Barcelona SC, Liga de Quito y Deportivo Cuenca han mostrado un rendimiento inconsistente, lo que ha facilitado el dominio de Independiente del Valle. Esta falta de competencia ha llevado a que muchos aficionados cuestionen la validez del nuevo sistema, que, en teoría, debería haber fomentado una mayor igualdad entre los clubes.
La situación ha llegado a tal punto que Miguel Ángel Loor, presidente de la LigaPro, ha manifestado su intención de revisar el formato para el próximo año. La necesidad de un cambio es evidente, ya que la actual estructura no solo ha desilusionado a los seguidores, sino que también ha puesto en riesgo el interés general por el campeonato. La falta de incertidumbre en los resultados y la previsibilidad de los partidos han hecho que muchos aficionados se sientan desconectados de la competición.
En resumen, la LigaPro 2025 ha enfrentado serios desafíos en su primer año con el nuevo formato. La falta de emoción, la brecha entre los equipos y la irregularidad de los rivales han llevado a que el campeonato sea percibido como aburrido. A medida que se acerca el final de la fase inicial, es crucial que las autoridades del fútbol ecuatoriano consideren cambios significativos para revitalizar la competición y recuperar el interés de los aficionados. Solo así se podrá garantizar un torneo que no solo sea atractivo, sino que también ofrezca la emoción y la competitividad que los seguidores del fútbol ecuatoriano merecen.