La situación ambiental en Guayaquil ha tomado un giro alarmante tras la denuncia de la Fundación Proyecto Sacha sobre la muerte de varias ardillas en el sector de Lomas de Urdesa. Este trágico suceso ocurrió el 28 de agosto de 2025, coincidiendo con una fumigación que se llevó a cabo en la zona. Las imágenes y videos compartidos en redes sociales han generado una ola de indignación entre los ciudadanos, quienes exigen respuestas claras sobre las prácticas de control de plagas en la ciudad.
La fumigación, que aparentemente no consideró los efectos sobre la fauna local, ha sido calificada como irresponsable por diversas organizaciones y ciudadanos. En un comunicado, la Fundación Proyecto Sacha expresó su preocupación por la falta de información sobre la autorización de la fumigación y si se evaluaron los impactos ambientales antes de llevar a cabo la actividad. La fundación no solo se limitó a señalar la muerte de las ardillas, sino que también cuestionó la falta de transparencia en la gestión de la fauna urbana.
La situación se agrava en un contexto donde la biodiversidad de Guayaquil ya enfrenta amenazas significativas. Pocos días antes de este incidente, se reportó la tala de árboles en la ciudadela Las Garzas, lo que afectó a cientos de aves y fue catalogado como un ecocidio por el alcalde de la ciudad. La tala indiscriminada de árboles y la falta de medidas adecuadas para proteger la fauna local han llevado a un deterioro del hábitat natural de muchas especies, incluyendo las ardillas.
**Impacto de la Fumigación en la Fauna Local**
La fumigación es una práctica común para el control de plagas, pero su implementación debe ser cuidadosamente regulada para evitar daños colaterales a la fauna y flora local. En este caso, la muerte de las ardillas plantea serias preguntas sobre la efectividad y la ética de las prácticas de control de plagas en áreas urbanas. Las ardillas, que son parte integral del ecosistema urbano, no solo contribuyen a la biodiversidad, sino que también desempeñan un papel en la dispersión de semillas y el mantenimiento de la salud de los árboles.
Las imágenes de ardillas muertas en el suelo, junto con el video que muestra a personal fumigando con equipos de protección, han causado revuelo en las redes sociales. Los usuarios han expresado su preocupación y frustración, señalando que la fauna de Guayaquil está en peligro y que es necesario tomar medidas urgentes para protegerla. Comentarios como «Qué irresponsabilidad más grande. Daño irreparable» reflejan el sentimiento generalizado de que las autoridades deben actuar con mayor responsabilidad en la gestión de la fauna urbana.
Además de las ardillas, otras especies de aves también están bajo amenaza en Guayaquil. La reducción de su hábitat natural debido a la urbanización y la falta de árboles ha llevado a una disminución en sus poblaciones. La situación se vuelve aún más crítica cuando se considera que muchas de estas aves son esenciales para el equilibrio del ecosistema. La falta de árboles y la contaminación ambiental son factores que contribuyen a la disminución de la biodiversidad en la ciudad.
**Reacciones de la Comunidad y la Falta de Respuesta Oficial**
La reacción de la comunidad ha sido rápida y contundente. Las redes sociales se han convertido en un espacio para que los ciudadanos expresen su indignación y demanden acciones concretas por parte de las autoridades. Sin embargo, hasta el momento, el Municipio de Guayaquil y su Dirección de Protección de los Derechos Animales no han emitido un pronunciamiento sobre el incidente. Esta falta de respuesta ha generado aún más descontento entre los ciudadanos, quienes exigen que se tomen medidas para evitar que situaciones similares ocurran en el futuro.
La comunidad ha comenzado a organizarse para exigir una mayor protección de la fauna urbana y un control más riguroso de las prácticas de fumigación. La Fundación Proyecto Sacha, junto con otros colectivos como LOA Ecuador y el Movimiento Animalista Nacional, están alzando la voz para que se implementen políticas que prioricen la conservación de la biodiversidad en la ciudad.
La situación en Lomas de Urdesa es un claro recordatorio de la necesidad de un enfoque más sostenible en la gestión de la fauna y flora urbana. La protección de la biodiversidad no solo es responsabilidad de las autoridades, sino también de cada ciudadano. Es fundamental que se promueva una mayor conciencia sobre la importancia de la fauna local y se tomen medidas para garantizar su supervivencia en un entorno cada vez más urbanizado.