El 22 de agosto de 2025, el presidente Daniel Noboa presentó la proforma presupuestaria para el año 2025, un documento crucial que detalla cómo se planea gastar el dinero de los ecuatorianos. Este anuncio se produce tres meses después de que Noboa asumiera su segundo mandato, y marca un momento clave en la gestión de su gobierno, que enfrenta desafíos significativos en un contexto de ingresos públicos insuficientes para cubrir los gastos proyectados.
### Detalles de la Proforma Presupuestaria
La proforma presentada por Noboa prevé un Plan Anual de Inversiones que asciende a USD 2.472 millones. Este monto es significativo, ya que refleja un esfuerzo por impulsar la economía a través de inversiones en infraestructura y servicios públicos. Sin embargo, el avance de este plan ha sido lento, lo que genera preocupación sobre la capacidad del gobierno para implementar las inversiones necesarias en un tiempo razonable.
Desde el 28 de agosto de 2025, la Comisión de Régimen Económico de la Asamblea Nacional ha comenzado a analizar la proforma. Este órgano legislativo, donde el movimiento ADN, del cual Noboa es parte, tiene mayoría, tiene un plazo de 30 días para decidir si aprueba o no el documento. La proforma no solo es un plan de gastos, sino también un reflejo de las prioridades del gobierno en áreas críticas como salarios, educación, salud y seguridad.
Uno de los aspectos más destacados de la proforma es la asignación de recursos a la educación y la salud, dos sectores que han sido históricamente subfinanciados en Ecuador. El gobierno ha prometido aumentar la inversión en estos ámbitos, lo que podría tener un impacto positivo en la calidad de vida de los ciudadanos. Sin embargo, la implementación efectiva de estas promesas dependerá de la capacidad del gobierno para gestionar los recursos de manera eficiente y transparente.
### Desafíos Económicos y Presupuestarios
A pesar de las intenciones del gobierno, el contexto económico actual presenta varios desafíos. Los ingresos públicos no son suficientes para cubrir los gastos proyectados en la proforma. Esto plantea la pregunta de cómo el gobierno planea financiar el déficit. Una opción podría ser aumentar la recaudación fiscal, pero esto podría resultar impopular entre los ciudadanos y las empresas.
Además, el gobierno de Noboa se enfrenta a la presión de cumplir con las expectativas de sus electores, quienes esperan mejoras tangibles en sus condiciones de vida. La falta de recursos podría limitar la capacidad del gobierno para cumplir con sus promesas, lo que a su vez podría afectar su popularidad y legitimidad.
Otro desafío importante es la necesidad de fomentar un ambiente propicio para la inversión privada. La incertidumbre económica y política puede desincentivar a los inversores, lo que a su vez podría limitar el crecimiento económico y la creación de empleo. Para abordar este problema, el gobierno deberá trabajar en la creación de políticas que promuevan la inversión y la confianza en el mercado.
La proforma presupuestaria de 2025 no solo es un documento técnico, sino que también es un reflejo de las prioridades y desafíos del gobierno de Noboa. La forma en que se gestione este presupuesto será crucial para el futuro económico del país y para la percepción pública del gobierno. La capacidad de Noboa para equilibrar las necesidades de inversión con la realidad de los ingresos públicos será un factor determinante en su éxito o fracaso como presidente.
En resumen, la proforma presupuestaria de 2025 presentada por el presidente Daniel Noboa es un documento que refleja tanto las aspiraciones del gobierno como los desafíos que enfrenta. Con un Plan Anual de Inversiones ambicioso y un contexto económico complicado, el éxito de esta proforma dependerá de la capacidad del gobierno para implementar sus planes de manera efectiva y transparente, al mismo tiempo que se enfrenta a la presión de cumplir con las expectativas de los ciudadanos.