La relación entre el Municipio de Guayaquil y el Servicio Nacional de Contratación Pública (Sercop) ha alcanzado un nuevo nivel de tensión. El 1 de febrero de 2026, el Cabildo porteño denunció un bloqueo en sus procesos de contratación, lo que ha sido interpretado como una represalia política tras las críticas del alcalde Aquiles Alvarez hacia el Gobierno Nacional. Esta situación ha generado un ambiente de incertidumbre en la gestión local, afectando la seguridad jurídica y el desarrollo de proyectos esenciales para la ciudad.
### Contexto del Conflicto
El conflicto entre el Municipio de Guayaquil y el Sercop no es un fenómeno reciente. Desde diciembre de 2025, el coordinador legal del Municipio, César Poveda, ha calificado esta situación como un «bloqueo sistemático». En ese momento, la administración municipal se vio obligada a declarar desiertos 14 procesos de contratación para publicidad y difusión, lo que representó una pérdida aproximada de USD 4,3 millones. Estos procesos incluían campañas en medios de comunicación tradicionales y digitales, que, según el Municipio, cumplían con todos los requisitos necesarios para su aprobación.
El Sercop ha sido criticado por aplicar criterios inconsistentes en sus observaciones, lo que ha llevado a la Alcaldía a cuestionar la interpretación de las excepciones legales que permiten la contratación de servicios específicos. En particular, el Municipio ha señalado que las observaciones del Sercop son arbitrarias y no se basan en criterios técnicos claros, lo que ha dificultado el avance de proyectos cruciales para la ciudad.
### Detalles del Bloqueo
En su reciente comunicado, el Municipio de Guayaquil expone casos específicos de bloqueo en contratos de comunicación social. Por ejemplo, en el caso del Diario El Universo, el Sercop alegó una supuesta subdivisión de contratos, a lo que la Alcaldía respondió que la ley permite la contratación simultánea de distintos medios bajo un régimen especial, especialmente por razones de audiencia y cobertura. Esta discrepancia pone de manifiesto la falta de alineación entre las interpretaciones legales del Sercop y las necesidades del Municipio.
Además, se han reportado inconsistencias en los procesos relacionados con Diario Extra, donde el Sercop habría utilizado formularios que ya habían sido derogados, sin actualizar los modelos en su plataforma. Esto ha generado una «imposibilidad material» para cumplir con los requisitos formales exigidos, lo que ha llevado a la paralización de varios contratos.
La disputa no se limita a los medios de comunicación. También afecta a las empresas públicas municipales, como la Autoridad de Tránsito y Movilidad (ATM). En este caso, el Sercop cuestionó el incumplimiento de porcentajes de inversión publicitaria, a lo que el Municipio justificó su estrategia al señalar que los estudios de mercado demostraron la falta de oferta suficiente para cumplir con dichas cuotas. En su lugar, optaron por una estrategia centrada en plataformas digitales, lo que ha sido visto como una respuesta innovadora ante las restricciones impuestas.
### Implicaciones para la Gestión Local
La situación actual plantea serias implicaciones para la gestión local en Guayaquil. La incapacidad del Municipio para avanzar en sus procesos de contratación no solo afecta la comunicación y la difusión de información, sino que también puede tener un impacto negativo en la percepción pública del Gobierno local. La falta de campañas efectivas puede llevar a una desconexión entre la administración municipal y los ciudadanos, lo que podría resultar en una disminución de la confianza en las instituciones.
Además, el bloqueo de contratos puede limitar la capacidad del Municipio para implementar proyectos que son esenciales para el desarrollo de la ciudad. La incertidumbre en torno a la aprobación de contratos puede desincentivar la inversión y la colaboración con empresas locales, lo que a su vez podría afectar la economía de Guayaquil.
La Alcaldía ha manifestado su intención de seguir luchando contra lo que considera un bloqueo injustificado y ha instado a la ciudadanía a estar atenta a las acciones del Sercop. La administración municipal se encuentra en una encrucijada, donde debe equilibrar la necesidad de cumplir con los requisitos legales y la urgencia de avanzar en sus proyectos para el bienestar de la comunidad.
En resumen, el conflicto entre el Municipio de Guayaquil y el Sercop representa un desafío significativo para la administración local. La falta de claridad en las regulaciones y la interpretación de las leyes por parte del Sercop han generado un ambiente de incertidumbre que podría tener repercusiones a largo plazo en la gestión pública y en la relación entre el Gobierno local y sus ciudadanos.
