La reciente elección de Cynthia Alexandra Jacho Tipán como presidenta de la Comisión de Selección del nuevo fiscal general del Ecuador ha generado un intenso debate en la opinión pública. A sus 27 años, Jacho ha sido designada para liderar un proceso crucial en la justicia ecuatoriana, a pesar de su escasa experiencia y de haber obtenido una de las calificaciones más bajas en el concurso de méritos. Este artículo explora su trayectoria, las implicaciones de su elección y las reacciones que ha suscitado en la sociedad.
### Trayectoria Profesional de Cynthia Jacho
Cynthia Jacho es una abogada que se graduó recientemente, con su título registrado en el Senecyt a principios de 2024. Su experiencia laboral se limita a un breve periodo en el estudio jurídico Martínez & Martínez, donde trabajó como asistente legal desde agosto de 2022 hasta octubre de 2024. A pesar de su corta carrera, Jacho ha sido reconocida por su labor en derechos de la mujer y causas sociales, recibiendo dos premios en junio de 2025, justo antes de iniciar el proceso de postulación para la Comisión de Selección.
Sin embargo, su calificación en el concurso de méritos, donde obtuvo 17.5 de 50 puntos, ha levantado serias dudas sobre su idoneidad para el cargo. Este puntaje, que la posicionó como la más baja entre los postulantes, ha sido objeto de críticas, especialmente tras la revelación de que el equipo técnico cometió un error al calificarla con 37.5 puntos, lo que generó suspicacias sobre la transparencia del proceso.
La elección de Jacho como presidenta de la Comisión de Selección se llevó a cabo el 28 de enero de 2026, en una reunión donde los comisionados se autoconvocaron para elegir a sus líderes. Jacho fue elegida de manera unánime, incluso votando por sí misma, lo que ha sido interpretado por muchos como un acto de falta de profesionalismo y ética.
### Reacciones y Críticas a la Elección
La designación de Jacho ha desatado una ola de críticas en las redes sociales y en diversos sectores de la sociedad. Muchos ciudadanos han expresado su indignación, cuestionando la capacidad de una persona con tan poca experiencia para liderar un proceso tan importante como la selección del nuevo fiscal general. La situación se complica aún más por el contexto político actual, donde la desconfianza en las instituciones es alta.
El Consejo de Participación Ciudadana y Control Social (CPCCS), que es el organismo encargado de la selección, ha defendido el proceso, argumentando que los requisitos para ser comisionado son los mismos que se exigen para ser fiscal. David Rosero, vocal del CPCCS, ha afirmado que no existe un puntaje mínimo establecido por la ley, lo que ha llevado a algunos a cuestionar la validez de los criterios de selección.
La falta de experiencia de Jacho se convierte en un tema central en el debate. A pesar de sus premios y su reciente titulación, muchos consideran que su trayectoria no es suficiente para asumir un rol de tal magnitud. La presidenta de la Comisión tiene la responsabilidad de convocar y dirigir las sesiones, así como de suscribir todos los documentos necesarios para el proceso de selección, lo que implica una carga de trabajo y una responsabilidad que muchos creen que podría ser demasiado para ella.
Además, la elección de Jacho ha puesto de manifiesto las tensiones políticas en el país. La oposición ha criticado duramente la decisión, sugiriendo que la elección de una figura con tan poca experiencia es un reflejo de la falta de seriedad en el manejo de la justicia en Ecuador. La situación se complica aún más por la percepción de que el proceso de selección podría estar influenciado por intereses políticos, lo que podría afectar la independencia de la Fiscalía General.
### Funciones y Desafíos de la Nueva Presidenta
Como presidenta de la Comisión de Selección, Jacho tiene varias atribuciones que deberá cumplir en los próximos meses. Entre sus funciones se incluye la representación formal de la Comisión, la convocatoria a reuniones de trabajo, la presidencia de las sesiones y la presentación de informes al CPCCS sobre el proceso de selección. Además, deberá coordinar con el equipo técnico de apoyo, que es fundamental para el desarrollo del concurso.
Uno de los primeros desafíos que enfrentará es la elaboración de un cronograma de trabajo y la convocatoria oficial al concurso, que ha sufrido varios retrasos. La presión social y política sobre su gestión será intensa, y cualquier error o mal manejo podría tener repercusiones significativas en su carrera y en la percepción pública de la justicia en Ecuador.
La elección de Cynthia Jacho como presidenta de la Comisión de Selección del fiscal general es un reflejo de los retos que enfrenta el sistema judicial ecuatoriano. Con una trayectoria cuestionada y un contexto político complicado, su gestión será observada de cerca por la ciudadanía, que espera que el proceso de selección sea transparente y justo.
