El Instituto Ecuatoriano de Seguridad Social (IESS) se enfrenta a un panorama financiero complicado para el año 2026, donde la falta de liquidez lo obligará a recurrir a sus reservas para cubrir los pagos de pensiones y atención médica. Este artículo explora las causas de esta crisis y las implicaciones que tendrá para los afiliados y jubilados en el país.
### Un Déficit Preocupante en el Presupuesto del IESS
El presupuesto aprobado por el IESS para 2026 revela una situación alarmante. Se proyecta que los ingresos por aportes de los afiliados alcanzarán los 5.533 millones de dólares, mientras que los egresos por prestaciones y beneficios ascenderán a 10.601 millones de dólares. Esto significa que el IESS enfrentará un déficit significativo, que se verá agravado por los gastos administrativos, elevando el total de gastos a 11.011 millones de dólares.
La mayor parte de este presupuesto, un 72%, se destinará al pago de pensiones de jubilación. Para 2026, se estima que los gastos en pensiones alcanzarán los 7.552 millones de dólares, mientras que los ingresos por aportes de afiliados serán de solo 3.437 millones de dólares. Esto deja un faltante de más de 4.100 millones de dólares, lo que pone en riesgo la capacidad del IESS para cumplir con sus obligaciones hacia los jubilados.
El aumento en el número de jubilados y pensionistas es uno de los factores que contribuyen a este déficit. Hasta finales de 2025, el IESS contaba con 785.473 jubilados, y se espera que este número crezca cerca de un 7% en 2026, alcanzando aproximadamente 840.000 beneficiarios. Este incremento no solo aumenta la presión sobre el sistema de pensiones, sino que también plantea serias dudas sobre la sostenibilidad a largo plazo del mismo.
### La Crisis de Salud y el Aporte Estatal Insuficiente
Además de la crisis en el sistema de pensiones, el IESS también enfrenta un déficit en su seguro de salud. Para 2026, se proyecta que los ingresos por este concepto serán de 1.617 millones de dólares, mientras que los gastos alcanzarán los 2.185 millones de dólares. Esta situación se agrava en un contexto donde la crisis de salud ha llevado a un desabastecimiento de medicamentos y atención médica adecuada para los afiliados.
Por ley, el Estado debe aportar el 40% del pago de pensiones y otros rubros relacionados con la salud. Sin embargo, el presupuesto general del Estado solo contempla 3.271 millones de dólares para el IESS, lo que está muy por debajo de los 4.218,9 millones de dólares que la institución había solicitado. Esta diferencia obligará al IESS a realizar una desinversión de 1.407 millones de dólares de sus reservas, lo que afectará directamente su capacidad para cumplir con los pagos futuros.
La desinversión implica utilizar los ahorros acumulados por el IESS, que son esenciales para garantizar el pago de pensiones en momentos de crisis. Este uso de reservas no solo reduce la capacidad financiera del IESS, sino que también pone en riesgo la estabilidad del sistema de pensiones a largo plazo. Si el Ministerio de Economía no transfiere el monto presupuestado, el IESS podría verse obligado a realizar una desinversión aún mayor, comprometiendo gravemente la sostenibilidad de sus fondos.
### La Deuda del Estado y el Futuro del IESS
La situación se complica aún más con la deuda acumulada del Estado con el IESS, que asciende a 27.000 millones de dólares, incluidos los intereses. Esta deuda se refiere al aporte del 40% de pensiones y otros rubros, y la entidad ha estado esperando la firma de un convenio de pago a 10 años, que debería concretarse este año. Sin embargo, el Ministerio de Finanzas ha solicitado auditar el monto antes de proceder con la firma, lo que ha generado incertidumbre sobre cuándo se resolverá esta situación.
El IESS también está trabajando en la recuperación de los valores adeudados por atenciones médicas del Seguro General de Salud y del Seguro Social Campesino, conforme a un convenio marco firmado con el Ministerio de Economía y Finanzas en octubre de 2025. Sin embargo, la presión sobre las reservas del IESS continúa aumentando, y la falta de soluciones inmediatas podría llevar a un colapso en el sistema de pensiones y salud.
La crisis del IESS no es un problema nuevo; comenzó a hacerse evidente en 2014, cuando los ingresos por aportes de los afiliados comenzaron a ser insuficientes para cubrir los gastos. A medida que la población envejece y el número de jubilados aumenta, es crucial que se implementen reformas significativas para garantizar la sostenibilidad del sistema y proteger los derechos de los afiliados y jubilados en Ecuador.
