En el corazón de la parroquia Guanujo, a pocos minutos del bullicioso centro de Guaranda, se encuentra un pequeño rincón que guarda una rica tradición cultural: la producción del Pájaro Azul, un aguardiente artesanal que ha sido parte de la identidad de esta región durante generaciones. Este legado es mantenido por Ángel Dagoberto Escudero, conocido cariñosamente como Don Dago, quien a sus 93 años sigue siendo un pilar fundamental en la preservación de esta tradición.
La historia de Don Dago es un testimonio de dedicación y amor por su oficio. Desde hace más de 70 años, ha estado elaborando y comercializando el Pájaro Azul, un licor que no solo es una bebida, sino un símbolo de la hospitalidad y el espíritu comunitario de Guaranda. En su pequeña casa, que también funciona como un museo, se pueden encontrar alambiques, botellas de diferentes formas y colores, y una colección de recuerdos que narran la historia de su vida y su arte.
### La Tradición del Pájaro Azul
El Pájaro Azul se elabora a partir de caña de azúcar, infusionado con hierbas y plantas que le otorgan un sabor único. Don Dago recuerda con nostalgia cómo aprendió a destilar en la propiedad de su abuelo, Alfonso Núñez, quien le enseñó los secretos de este arte. A lo largo de los años, Don Dago ha perfeccionado su técnica, incorporando ingredientes especiales como hojas de mandarina, que no solo aportan un color distintivo, sino también un sabor característico que ha conquistado a locales y visitantes por igual.
Este aguardiente no solo es consumido en celebraciones, sino que también ha sido utilizado con fines medicinales, lo que resalta su importancia en la cultura local. Durante el carnaval de San Pedro de Guaranda, una de las festividades más grandes del Ecuador, el Pájaro Azul se convierte en el alma de la celebración, uniendo a las personas en un ambiente de alegría y camaradería.
La historia de Guaranda y su carnaval no estarían completas sin la presencia de Don Dago y su Pájaro Azul. Este licor ha sido parte de innumerables reuniones familiares y festividades, y su producción ha permitido a Don Dago criar a 15 hijos, quienes han crecido rodeados de esta tradición. A pesar de su avanzada edad, Don Dago continúa trabajando en su embotelladora, ahora en manos de su nieto, asegurando que el legado familiar siga vivo.
### Un Legado Cultural
El pequeño museo que Don Dago ha creado es un viaje al pasado, donde cada objeto cuenta una historia. Desde viejos muebles que sostienen botellas de licor hasta fotografías que capturan momentos de su vida, este espacio es un testimonio de la riqueza cultural de Guaranda. Don Dago se siente orgulloso de su legado y de la historia que ha contribuido a construir.
«Aquí tengo que morir», dice con convicción, refiriéndose a su hogar y museo. Estas palabras reflejan no solo su amor por su trabajo, sino también su deseo de que la tradición del Pájaro Azul perdure en el tiempo. Para él, el secreto de una vida longeva radica en la tranquilidad, la paz y la sociabilidad que se experimenta al compartir su licor y sus historias con los demás.
El Pájaro Azul no es solo una bebida; es un símbolo de identidad y pertenencia para los habitantes de Guaranda. Su color azul vibrante, resultado de la mezcla de ingredientes naturales, lo ha convertido en un ícono de la cultura serrana. En cada sorbo, se puede sentir la historia de un pueblo que ha sabido mantener vivas sus tradiciones a lo largo de los años.
Don Dago, con su energía y pasión, es un recordatorio de la importancia de preservar las tradiciones culturales. Su vida y su trabajo son un legado que trasciende generaciones, y su historia es un ejemplo de cómo la dedicación y el amor por la cultura pueden perdurar en el tiempo. En un mundo que avanza rápidamente, la historia de Don Dago y el Pájaro Azul nos invita a reflexionar sobre la importancia de nuestras raíces y la riqueza de nuestras tradiciones.
