La reciente aprobación por parte del Concejo Municipal de Guayaquil de un convenio que delega a Parques EP la gestión y recaudación de regalías por el uso exclusivo de espacios en el Parque Samanes marca un cambio significativo en la administración de este importante pulmón verde de la ciudad. Esta resolución, que se formalizó el 11 de diciembre de 2025, busca no solo transparentar un sistema de cobros que ya existía, sino también establecer un marco jurídico claro que regule las actividades dentro del parque.
### La Nueva Estructura de Gestión del Parque Samanes
El Parque Samanes, que abarca 87 de las 851 hectáreas del Área Nacional de Recreación Los Samanes, ha sido un lugar de esparcimiento para más de 40,000 visitantes mensuales. Sin embargo, su administración había estado bajo la gestión de Inmobiliar hasta finales de 2023, lo que generó cierta incertidumbre sobre la regulación de las actividades comerciales y recreativas en el área. Con la creación de Parques EP, el Municipio de Guayaquil busca consolidar un modelo de gestión más eficiente y sostenible.
La concejala Emily Vera explicó que la delegación de la gestión a Parques EP permitirá un manejo más ordenado y transparente de los recursos generados en el parque. Según Vera, todos los ingresos obtenidos se reinvertirán en el mantenimiento y mejora de la infraestructura del parque, así como en la seguridad y control de las actividades recreativas. Este enfoque no solo busca optimizar la experiencia de los visitantes, sino también asegurar que el parque se mantenga en condiciones óptimas para el disfrute de la comunidad.
El nuevo modelo de gestión no limita el acceso público al parque, sino que regula las actividades privadas que requieren exclusividad, como eventos, rodajes o academias deportivas. Esto significa que las canchas y accesos seguirán siendo gratuitos para el público en general, y solo se aplicará un cobro cuando una empresa o individuo busque obtener un beneficio económico de su uso.
### Proceso de Cobro y Transparencia Financiera
El gerente de Parques EP, José Adrián Zambrano, detalló cómo funcionará el sistema de cobro de regalías. Los usuarios que deseen realizar actividades exclusivas deberán solicitar un código a Parques EP y realizar el pago directamente a las cuentas de la empresa pública. Este sistema de registro incluirá un límite de horas mensuales por usuario, lo que evitará la monopolización de los espacios disponibles.
Zambrano enfatizó que el cobro por actividades exclusivas es necesario para cubrir los costos operativos del parque. «Es lógico que cualquier persona que venga a hacer un negocio o sacar ventaja de un área tenga un costo; nosotros aportamos seguridad, servicios básicos, mantenimiento, y todo eso tiene un valor», afirmó. Además, aseguró que los valores de cobro serán los mismos que se manejaban anteriormente bajo Inmobiliar, pero ahora con una trazabilidad financiera que permitirá un mejor control de los ingresos.
La concejala Ana Chóez también expresó la importancia de establecer reglas claras para evitar que la exclusividad en el uso de los espacios derive en prácticas discrecionales o en la concentración del uso de canchas entre un número reducido de usuarios. Este aspecto es crucial para garantizar que el parque siga siendo un espacio accesible para todos los ciudadanos, sin que se vean perjudicados por intereses comerciales desmedidos.
Con la nueva estructura de gestión, se proyecta una recaudación anual estimada de entre 1.2 y 1.5 millones de dólares, lo que permitirá cubrir el costo mensual de mantenimiento del parque, que supera los 250,000 dólares. El alcalde Aquiles Álvarez subrayó que la clave de este cambio es la trazabilidad de los ingresos: «Antes se pagaban a alguien, ahora va a estar totalmente depositado, transferido en las cuentas de Parques EP». Este enfoque no solo busca mejorar la administración del parque, sino también fomentar una cultura de responsabilidad y sostenibilidad en la gestión de los espacios públicos.
La implementación de estas nuevas normativas en el Parque Samanes representa un paso importante hacia una gestión más ordenada y sostenible de los recursos naturales en Guayaquil. Con la participación activa de la comunidad y un marco regulatorio claro, se espera que el parque continúe siendo un lugar de encuentro y recreación para todos los guayaquileños, al tiempo que se asegura su conservación y mantenimiento a largo plazo.
