Ecuador ha visto un aumento significativo en los desembolsos de préstamos de organismos multilaterales en noviembre de 2025, justo a semanas de que finalice el año. El Gobierno de Daniel Noboa ha recibido un total de USD 2.108 millones, un incremento notable respecto a los USD 1.481 millones que se habían otorgado hasta octubre. Este cambio en la dinámica de financiamiento es crucial para el país, que enfrenta desafíos económicos y una creciente carga de deuda externa.
### Aumento de Desembolsos Multilaterales
Los organismos multilaterales, que incluyen al Fondo Monetario Internacional (FMI), el Banco Mundial y el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), han ampliado su apoyo financiero a Ecuador. Este aumento en los desembolsos se produce en un contexto donde el país ha estado lidiando con una creciente deuda interna y externa. Hasta octubre de 2025, el Gobierno había dependido principalmente de préstamos internos, como bonos del Estado adquiridos por el Instituto Ecuatoriano de Seguridad Social (IESS).
En la última semana de octubre, el Gobierno recibió un préstamo de USD 500 millones de una entidad del sector público financiero nacional, aunque no se ha especificado cuál fue. Este préstamo se enmarca en un esfuerzo por adelantar el pago del décimo tercer sueldo a los empleados públicos, lo que refleja la presión fiscal que enfrenta el país.
El total de préstamos recibidos por el Gobierno entre enero y octubre de 2025 asciende a USD 8.491 millones, de los cuales USD 6.124 millones, es decir, el 73%, corresponde a deuda interna. Este panorama ha llevado a que el Gobierno busque diversificar sus fuentes de financiamiento, recurriendo más a los organismos multilaterales.
### Expectativas para Diciembre y el Futuro
Se anticipa que el flujo de recursos continuará en diciembre, con un desembolso esperado de USD 620 millones del FMI. Este desembolso está condicionado a la aprobación del directorio del FMI y a la confirmación de compromisos financieros por parte de otros socios internacionales. La reciente aprobación de la cuarta revisión de metas del programa de crédito por parte del FMI es un indicativo de que el Gobierno ha realizado avances en reformas estructurales necesarias para la sostenibilidad económica.
Una de las reformas destacadas ha sido la eliminación del subsidio al diésel, que, aunque ha generado tensiones sociales, ha sido vista como un paso necesario para asegurar la continuidad del apoyo financiero internacional. Sin embargo, expertos advierten que el proceso de ajuste fiscal en Ecuador no ha sido tan profundo como se esperaba, lo que podría complicar la recepción de futuros recursos.
El exministro de Finanzas, Fausto Ortiz, señala que gran parte del dinero que recibe Ecuador de préstamos internacionales está destinado a pagar deudas anteriores, un fenómeno conocido como «revolving». Esto significa que los organismos desembolsan fondos para garantizar que el país cumpla con sus obligaciones previas, lo que a su vez limita la capacidad del Gobierno para invertir en otros sectores críticos.
Para 2025, el presupuesto estatal requiere USD 5.104 millones solo de préstamos de multilaterales. Hasta el 2 de diciembre, el Gobierno ya ha recibido USD 2.108 millones, lo que indica que aún necesita USD 2.376 millones para cumplir con sus proyecciones. Diciembre es un mes crítico para el Gobierno, ya que se presentan más facturas y se acumulan atrasos si no se reciben los recursos necesarios a tiempo.
Además, se espera que el Banco Mundial desembolse USD 900 millones en diciembre, lo que podría ayudar a Ecuador a acercarse a su meta de financiamiento. Históricamente, diciembre ha sido un mes en el que el país ha recibido mayores desembolsos, lo que genera expectativas sobre la posibilidad de que se repita esta tendencia en 2025.
Sin embargo, la incertidumbre persiste. La situación económica del país y la capacidad del Gobierno para cumplir con las condiciones impuestas por los organismos multilaterales son factores que influirán en la llegada de estos fondos. La falta de claridad sobre la emisión de bonos prevista para el año también añade un nivel de complejidad a la situación financiera de Ecuador.
En resumen, Ecuador se encuentra en una encrucijada financiera, donde el aumento de la dependencia de préstamos internacionales podría ser tanto una solución como un desafío. La capacidad del Gobierno para gestionar esta situación y cumplir con sus compromisos será fundamental para la estabilidad económica del país en el futuro.
