En los últimos dos años, el presidente de Ecuador, Daniel Noboa, ha realizado un total de 28 viajes internacionales, lo que equivale a un promedio de 1.2 desplazamientos al mes. Este ritmo de viajes ha generado diversas opiniones y cuestionamientos sobre la transparencia y la gestión del mandatario, especialmente en lo que respecta a los motivos de sus ausencias del país. En este artículo, exploraremos la frecuencia de sus viajes, los motivos detrás de ellos y cómo se compara con sus predecesores.
### Frecuencia y Motivos de los Viajes
Desde noviembre de 2023, Noboa ha viajado al exterior en varias ocasiones, destacando que aproximadamente el 25% de estos viajes han sido por razones personales. En noviembre de 2025, por ejemplo, el presidente realizó cuatro viajes, sumando un total de 13 días fuera del país. El último de estos desplazamientos lo llevará a Estados Unidos, donde se espera que permanezca hasta el 1 de diciembre. Sin embargo, los motivos de este viaje no han sido claros, lo que ha alimentado la especulación sobre la naturaleza de sus ausencias.
La falta de información sobre los viajes de Noboa no es un fenómeno nuevo. Durante su mandato, ha habido un patrón de secretismo en torno a los motivos y objetivos de sus desplazamientos. En ocasiones anteriores, el gobierno ha clasificado la agenda oficial de los viajes, lo que ha llevado a críticas sobre la falta de transparencia. Por ejemplo, en un viaje previo a Estados Unidos, el gobierno no reveló los detalles de la agenda, argumentando que era confidencial. Esta falta de claridad ha suscitado preocupaciones sobre el uso de recursos públicos y la rendición de cuentas.
A lo largo de su mandato, Noboa ha pasado un total de 127 días fuera del país, lo que representa aproximadamente el 19% de su tiempo en funciones. De estos días, solo se ha informado sobre los motivos de un viaje personal: el nacimiento de su hijo en enero de 2024. Esto plantea interrogantes sobre la gestión del tiempo del presidente y su compromiso con las responsabilidades que conlleva su cargo.
### Comparación con Predecesores
Al comparar la cantidad de tiempo que Noboa ha pasado fuera del país con sus predecesores, se observa que es el mandatario que más tiempo ha estado ausente en un periodo tan corto. Mientras que sus antecesores, como Guillermo Lasso, Lenín Moreno y Rafael Correa, también realizaron viajes internacionales, Noboa ha utilizado un 25% de su tiempo en el extranjero para asuntos personales, lo que es significativamente más alto que el promedio de sus predecesores.
La asambleísta Viviana Veloz ha expresado su preocupación por esta situación, señalando que ha solicitado información a la Secretaría de la Administración Pública sobre todos los viajes realizados por el presidente, así como los objetivos y resultados de estos desplazamientos. Además, ha propuesto que la Contraloría General del Estado inicie un examen especial sobre los vuelos presidenciales, lo que refleja un creciente interés y preocupación por la gestión de los recursos públicos.
La falta de comunicación sobre los viajes de Noboa contrasta con la práctica de sus predecesores, quienes solían ser más transparentes sobre sus desplazamientos. Anteriormente, se solía publicar la lista de la comitiva oficial y los destinos de los viajes, lo que permitía un mayor control y seguimiento por parte de la ciudadanía y las instituciones. En cambio, la administración de Noboa ha optado por un enfoque más reservado, lo que ha generado desconfianza y críticas.
### Implicaciones para la Gobernanza
La situación actual plantea importantes preguntas sobre la gobernanza y la rendición de cuentas en el gobierno de Noboa. La Constitución ecuatoriana establece que el presidente debe informar a la Asamblea Nacional sobre sus ausencias del país, incluyendo el periodo y las razones de estas. Sin embargo, Noboa ha cumplido con esta obligación en solo tres ocasiones, lo que representa un 11% de sus viajes. Esta falta de comunicación puede tener repercusiones en la percepción pública de su administración y en la confianza de los ciudadanos en sus líderes.
Además, la acumulación de días fuera del país podría afectar la capacidad del presidente para abordar los desafíos internos que enfrenta Ecuador, como la economía, la seguridad y la salud pública. La atención a estos problemas es crucial para el bienestar de la población y la estabilidad del país.
En resumen, los viajes internacionales del presidente Noboa han generado un debate sobre la transparencia y la gestión del tiempo en el cargo. A medida que se acerca el final de su mandato, será fundamental que el presidente y su administración consideren la importancia de la comunicación y la rendición de cuentas para mantener la confianza del pueblo ecuatoriano.
