La reciente aprobación del Presupuesto General del Estado (PGE) para 2026 en Ecuador ha generado un amplio debate en la Asamblea Nacional. Este presupuesto, que asciende a un total de USD 46.255 millones, ha sido objeto de críticas y defensas por parte de diferentes sectores políticos. A continuación, se presentan los detalles más relevantes sobre los ingresos, gastos y el déficit proyectado, así como las reacciones de los legisladores ante esta importante decisión económica.
**Estructura del Presupuesto: Ingresos y Gastos**
El PGE 2026 se ha diseñado en un contexto de desafíos económicos, con un déficit global proyectado de USD 5.413 millones. Este déficit se desglosa en USD 1.802 millones correspondientes a la diferencia entre ingresos y gastos permanentes, y USD 3.611 millones que representan el déficit de ingresos y gastos no permanentes. La proforma establece que los ingresos totales se componen de varias fuentes: USD 21.679 millones en ingresos corrientes, principalmente a través de impuestos y tasas; USD 8.470 millones en ingresos de capital; y USD 16.104 millones provenientes de financiamiento.
Los egresos, que también suman USD 46.255 millones, se distribuyen en diferentes categorías. Se asignan USD 23.482 millones a egresos corrientes, que incluyen salarios públicos, bienes y servicios, y transferencias. Además, se destinarán USD 1.764 millones a inversión pública y USD 10.495 millones a gasto de capital. Esta distribución refleja las prioridades del gobierno en áreas críticas como la salud, la educación y la infraestructura.
El presupuesto incluye USD 6.252 millones en transferencias y donaciones corrientes, de los cuales USD 1.844 millones se destinarán a bonos sociales y USD 3.852 millones a la seguridad social, abarcando instituciones como el IESS, ISSFA e ISSPOL. El Plan Anual de Inversiones (PAI) asciende a USD 2.181 millones, con un enfoque en proyectos de energía, desarrollo humano, seguridad y gestión pública, alineados con el Plan Nacional de Desarrollo “Ecuador No Se Detiene” 2025-2029.
**Debate Legislativo y Reacciones**
La discusión sobre el PGE 2026 se llevó a cabo en una sesión del Pleno de la Asamblea Nacional, donde se registró la participación de 148 legisladores. La aprobación del presupuesto fue posible gracias a 78 votos afirmativos, mientras que 66 asambleístas votaron en contra y cuatro se abstuvieron. La oposición, en su mayoría compuesta por legisladores del correísmo, criticó duramente la propuesta del Ejecutivo, argumentando que el presupuesto carece de transparencia y no cumple con las reglas constitucionales.
La asambleísta Mónica Alemán, por ejemplo, expresó que el presupuesto presenta vicios de ilegalidad y prioriza el pago de la deuda sobre la inversión en obras públicas y el bienestar de los ciudadanos. Su crítica se centró en la baja ejecución del presupuesto en sectores clave como la salud y la educación, donde se ha evidenciado que menos del 50% del presupuesto ha sido utilizado a un mes de finalizar el año 2025.
Por su parte, el asambleísta Mario Zambrano defendió el aumento del presupuesto destinado a la educación superior, que se incrementa en USD 59 millones, y destacó la importancia de basar el debate en datos concretos. Sin embargo, otros legisladores, como Alfredo Serrano, cuestionaron la viabilidad del presupuesto, sugiriendo que se trata de un documento que no se podrá ejecutar efectivamente, ya que se basa en cifras que podrían no cumplirse el próximo año.
El debate también incluyó preocupaciones de grupos de estudiantes que se manifestaron en los exteriores del edificio de la Asamblea, mostrando su inquietud por las posibles repercusiones de la aprobación del presupuesto en el sector educativo. La asambleísta Liliana Durán mencionó que estas manifestaciones reflejan el descontento social ante un presupuesto que podría afectar la calidad de la educación en el país.
A pesar de las críticas, algunos legisladores del oficialismo defendieron el presupuesto como una herramienta necesaria para abordar las causas del delito y mejorar la seguridad en el país. Sergio Peña, un asambleísta independiente, instó a sus colegas a analizar el presupuesto sin prejuicios políticos, enfatizando la importancia de dar herramientas al gobierno para enfrentar los desafíos económicos y sociales que enfrenta Ecuador.
En resumen, la aprobación del Presupuesto General del Estado 2026 en Ecuador ha suscitado un intenso debate en la Asamblea Nacional, reflejando las tensiones políticas y las preocupaciones sobre la ejecución efectiva de los recursos asignados. A medida que el país se enfrenta a un entorno económico complicado, la forma en que se implementen y supervisen estos fondos será crucial para el desarrollo y bienestar de la población ecuatoriana.
